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Mascota y salud

Cómo cuidar a un perro

como cuidar a un perro

¡Con amor! Este sentimiento hará que sin necesidad de leer mil consejos aprendas cómo cuidar a tu perro. Y ¿sabes por qué? Porque nadie mejor que tú va a conocer a su mejor amigo perruno y sus necesidades. El vínculo que crearéis será único y te permitirá cuidarle lo mejor posible y tomar las decisiones más acertadas.

Recuerdo que cuando Sun llegó a mi hogar no tenía ni idea de cómo afrontar esta nueva etapa, de qué había que hacer en cada situación y mucho menos cómo lo educaría. Una de las cuestiones que más me preocupaba era cuánto tiempo iba a tardar en aprenderse su nombre y reaccionar al llamarle. Ahora echo la vista atrás y ni recuerdo el día que hizo suyo el nombre. Solo sé que lo que pensaba que podía conllevar tener perro no era ni la cuarta parte de lo que iba a ser. Ni tampoco de lo que podía llegar a sufrir por él; por eso, lo único que va a ayudarte para saber cómo cuidar a un perro es el amor. Si lo haces desde este sentimiento, no tengas dudas de que estarás haciéndolo de la mejor manera posible.

Dicho esto, no vienen mal unos consejos básicos, ¿verdad? Además, déjame que te cuente los que he aprendido de mi propia experiencia con Sun. ¿Estás preparado para aprender cómo cuidar a tu perro?

Tips para cuidar a un perro

Los aspectos básicos a la hora de cuidar a tu perro son:

  • Identificar a tu mascota. La primera manera de hacerlo a través de un microchip, una cápsula de vidrio del grosor de un grano de arroz, que el veterinario inyectará debajo de la piel del animal, generalmente en el lado izquierdo del cuello. De este modo, si tu perro se pierde y alguien lo lleva a un veterinario, el microchip revelará los datos de información del dueño para que contacten contigo. Como refuerzo a este chip, aconsejo poner una placa en el arnés o collar con su nombre y tu número de contacto.
  • Ten la cartilla de vacunación al día. Tu veterinario te informará sobre las enfermedades que existen y las vacunas que deberá administrarle. Además, si tu perro pertenece a una raza especial, es posible que debas informarte sobre las licencias necesarias.
  • Mantén a tu perro aseado. Desde el pelaje, pasando por sus orejas, hasta partes sensibles como los ojos y los dientes. Acostúmbrale desde pequeñito a este tipo de rutinas.
  • Recuerda llevar a tu perro al veterinario. Acude al veterinario si observas actitudes extrañas en él o simplemente con cierta frecuencia para realizar un chequeo rutinario. Un síntoma que indica que hay que acudir rápido es que la temperatura normal de un perro suba considerablemente.
  • Ejercita a tu can. Los paseos no solo sirven para que tu perro haga sus necesidades, sino que también ayudan a quemar el exceso de energía.
  • Juega con tu mascota. Al igual que el punto anterior, una forma de “cansar” a tu perro es jugar con él. De hecho, considero que es esencial para generar un vínculo sólido entre vosotros. ¡Tómate algún momento al día para compartir con tu perro!
Por otro lado, ten presente que:
  • Ofrece a tu perro el pienso que necesita. Elegir un alimento seco en función del peso, edad y raza que tenga tu perro. Si no sabes cómo elegir el pienso de tu perro, ten presente que los primeros ingredientes deben ser un tipo de carne, no un subproducto cárnico. De esta manera, sabrás si el alimento tiene un alto contenido de proteína o si solo saciará el hambre de tu perro.
  • Socializa y educa a tu mascota. Al igual que es necesario que aprenda dónde hacer sus necesidades, es fundamental que pueda interactuar con otros perros y personas de forma amable.
  • Premia su buen comportamiento. Una forma de aprender es felicitarle y premiarle con una golosina, caricia o juguete cuando su comportamiento sea correcto. ¡Educación en positivo!
  • Usa tratamientos para prevenir los parásitos internos y externos regularmente.
  • Valora esterilizar a tu perro. Reducirás el riesgo de posibles enfermedades. En el caso de los machos, disminuirás la agresividad y la posibilidad de padecer enfermedades de próstata; mientras que en las hembras, la esterilización reducirá el riesgo de cáncer de mama y también el de útero y ovarios.

Además, hay una época del año en que tendrás que tener especial cuidado con tu mascota. ¿Sabes de qué estación hablo? Una pista es que está asociada con las vacaciones y el tiempo libre. Sí, el verano. Las altas temperaturas requieren que tengas en cuenta unos cuidados adicionales. Estos son:

En verano:
  • Búscale un lugar fresco y reduce su actividad.
  • Nunca debe faltarle agua. En esta época del año su cuerpo necesita mayor cantidad de agua para mantener su temperatura corporal.
  • Proliferan los insectos que pueden interferir en un verano relajado con nuestra mascota, por lo que no olvides desparasitar interna y externamente a tu perro el día que te toque. Además, es conveniente cepillar a tu perro como forma de vigilar que no tenga pulgas, garrapatas…
  • Reducir la temperatura de nuestro can. Es conveniente, para evitar posibles golpes de calor, que pulverices agua sobre su pelo o le pases una toalla humedecida por su cuerpo.

¿Y si es cachorro? Si tu mejor amigo perruno acaba de llegar a tu hogar y tiene pocos meses, es necesario que prestes atención a los siguientes tips orientados a los primeros meses de vida.

Cómo cuidar a un perro de un mes

Aquí, además de con amor y cariño, será necesaria una dosis de paciencia.

  • Mantén a tu cachorro en un área limitada de tu casa, aléjalo de espacios que puedan suponer un riesgo para él. También es conveniente que prestes atención al lugar dónde colocas los productos que contienen agentes químicos o medicamentos. Evita dejarlos a su alcance.
  • Asegúrate de que no tenga acceso a cables o enchufes. Cuando son cachorros buscan algo que llevarse a la boca continuamente y todo les parece fantástico. Busca algún mordedor apto para este tipo de dentadura, que suele ser muy puntiaguda. Un juguete será una forma de coger agilidad con su mandíbula y, de paso, jugar para entretenerse.
  • Será necesario que tenga una zona para hacer sus necesidades predispuesta con un empapador.
  • Acude al veterinario ante los siguientes síntomas: vómitos, diarreas frecuentes, estornudos continuados, dolor de algún tipo, falta de apetito…
  • Presentar a otros miembros de la familia o amigos será clave para su socialización. Al igual que presentarle a otras mascotas. Eso sí, con mucho cuidado, y si los dos canes están atados, mejor.
  • Acostúmbrale a una rutina de higiene: limpia con una gasa sus ojos, orejas, cepíllale…
  • Empieza a enseñarle órdenes. Aprender órdenes durante los primeros meses es fundamental para su futura fase de adiestramiento.
  • Cuidados veterinarios. Ten presente que los cachorros no pueden salir a la calle sin vacunación, ya que la probabilidad de contagio de enfermedades es elevada.
  • Pon una cama donde pases mucho tiempo, como en el salón y la habitación, para que se acostumbre a estar en ella. Que conste que yo no lo conseguí. Usa su cama, pero cuando él quiere. Le gusta más estar en el sofá o en mi cama.

mo cuidar a tu cachorro por la noche

Podría llegar a ser un artículo completo si os contara mi experiencia y las cosas que a día de hoy no volvería a hacer, pero lo dejaré para más adelante. Debéis saber que:

  • Pueden dormir más de la mitad del día, pero lo harán en intervalos cortos. Esto significa que será imposible que duerman durante toda la noche, que se traducirá en ponerse a llorar. Para evitarlo, pon debajo de la cama un pequeño reloj, para que piense que es el latido del corazón de su madre, o deja una luz encendida para que si se despierta no tenga miedo a la oscuridad. No os quiero desanimar, pero no me funcionó ninguna de las dos tácticas. ¡Espero que tengáis más suerte!

Cómo cuidar a un perro después de castrarlo

Tras cualquier cirugía, nuestro can necesitará que le propiciemos unos cuidados apropiados para recuperarse. Tras una castración, si no ha habido ninguna complicación, la mayoría de las veces son enviados a casa el mismo día. El veterinario te dará unas instrucciones para cuidarle tras una cirugía de esterilización. Las más frecuentes son:

  • Prevenir el dolor. Si tu veterinario te ha recetado medicamentos como anti-inflamatorios y antibióticos, cumple con las indicaciones que te hayan dado.
  • Protección de la herida quirúrgica. Los perros tienden a lamerse cuando tienen dolor, así que es lógico que tu perro quiera lamerse su herida. Por esta razón, tu veterinario te dirá que debe llevar un collar isabelino. Cuando castramos a Sun no nos hizo falta usar este collar. Mi mejor amigo perruno no intenta lamerse, sino que más bien se queda petrificado, sin moverse. Y claro, me daba tanta pena que prefería estar fijándome continuamente en que él no se hurgara la herida. Solo le ponía el collar si tenía que quedarse solo en casa. No dudes en contarnos tu caso en los comentarios.
  • Vigilarle. Para detectar posibles complicaciones como hematomas, infección de la herida, fiebre… debes vigilar a tu perro.
  • Procura que descanse en un lugar tranquilo, sin ruidos. Es fundamental para una correcta recuperación que se mantenga descansando en un lugar cómodo y cálido.
  • Alimentación. No fuerces a tu mascota a comer horas después de la operación, por lo menos hasta que haya eliminado por completo la anestesia.
  • Revisión con tu veterinario. Seguramente cuando te comenten cómo ha ido la cirugía y te den las recomendaciones que tienes que seguir, también te citarán para observar la evolución y en muchos casos retirar los puntos de sutura.
Además
  • Espera a bañar a tu mascota. No bañes a tu mascota hasta que la herida haya cicatrizado bien.
  • Mimos. ¿A quién no le gustan unos mimos cuando está enfermo? Aprovecha y dale caprichitos que sepas que le gustan, después de un tiempo prudente. Por ejemplo, su comida húmeda preferida.
  • Por otra parte, tienes que tener en cuenta que tras una castración hay que prevenir y vigilar la aparición de obesidad, pues con la castración el perro tiene una mayor facilidad para ganar peso.

Cómo cuidar a mi perro

  • Infórmate de una clínica veterinaria que esté abierta las 24 horas de los siete días de la semana. No sabes cuándo le puede pasar algo grave a tu mascota y necesites una con urgencia. En mi caso, el hospital veterinario al que yo acudo ya tiene esta disponibilidad.
  • Uno de los métodos para saber que tu can está bien es que tenga el rabito para arriba: en caso contrario es síntoma de que algo raro está sucediendo. Bueno, hay una excepción: ¡que lo tenga roto! Sí, puede pasar y posiblemente no te des cuenta cuando suceda, ya que en mi caso no manifestó síntomas de dolor. Obviamente, teniendo presente el primer consejo, acudí al veterinario pensando que a Sun le sucedía algo, y allí fue cuando me enteré de que es posible que sufran este tipo de percances. No pasa nada, porque al poco tiempo mi mejor amigo perruno volvió a mostrarme su alegría moviendo la colita. Sí, se recupera sin ningún problema.
  • Presta mucha atención si tu perro vomita, sobre todo en ese preciso instante, ya que el esfuerzo puede hacer que se maree y le fallen sus patitas. No es muy probable que suceda: a Sun solo le ha ocurrido un par de veces, pero lo pasó tan mal que incluso perdió el conocimiento por unos segundos. Si esto ocurre, intenta sujetarle y ayudarle a superar ese momento.
Gancho antigarrapata.

Consejos para los propietarios de perros

  • El siguiente consejo es tener un “gancho antigarrapatas”. Vamos, unas pinzas para quitarlas. Os salvará de muchas. Llévalas cada vez que hagas un viaje.  Este recurso te permitirá eliminarlas nada más las veas.
  • Ajusta el arnés o collar a tu can cada cierto tiempo. De este modo evitarás sustos. Aunque parezca algo insignificante, no es la primera vez que en la calle me quedo con el arnés sujeto a la correa. Es algo inexplicable, pero pasa.
  • ¡Ah!, recuerda que cuando son cachorros hacen sus necesidades en cualquier parte, de modo que mientras aprende a hacerlo en la calle, te aconsejo que recojas las alfombras que tengan valor, más que nada porque a la larga deberás reemplazarlas. Doy fe.

Consejos para cuidar a un perro

Estos seis consejos son los que yo he ido aprendiendo con Sun a lo largo de los años. Y los tuyos ¿cuáles son? ¡Es un continuo aprendizaje!

El factor más importante para cuidar a un perro es ser responsable. La responsabilidad es básica para su correcto cuidado y desarrollo. Al tomar la decisión de tener una mascota, debemos hacernos responsables y ofrecerle todo lo que esté en nuestra mano por hacerles felices. Debes entender que tu vida cambiará. Sean cuales sean tus prioridades, habrá una por delante de las demás: tu mejor amigo perruno.

Será tu compañero canino durante toda su vida, por eso es fundamental crear un vínculo emocional con tu can. Observarás que a medida que pasas el tiempo con él, te seguirá allá donde vayas y te protegerá. Cuando estés triste, será capaz de percibirlo: el perro tiene un instinto muy desarrollado para entender lo que nos sucede, e intentará animarte. Te dará su amor incondicional.

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