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Cómo educar a mi perro

Cómo enseñar a un cachorro a no morder

Cómo enseñar a un perro a no morder

Un perro interactúa con el mundo a través de su boca. Estos tienen un órgano sensorial más en sus bocas, obteniendo un placer enorme con la masticación. El asunto es que muchas veces el perro muerde sin control, no sabe dónde estás sus límites, y se convierte en una auténtica preocupación. Una situación bastante habitual cuando un peludo llega a casa. Los cachorros necesitan mordisquear para descubrir el entorno, pero si no queremos que muerda todo, este post de la sección, Cómo educar a mi perro, te puede interesar; ya que te indicaremos cómo enseñar a un perro a no morder. ¡Lograrás una convivencia agradable con tu mejor amigo perruno! Entenderá y aprenderá qué puede y qué no puede morder.

Enseñar a un perro a no morder

Que nuestros mejores amigos perrunos utilicen los dientes es algo habitual, pero no por eso hay que dejar que nuestro perro muerda todo. De lo que se trata es de controlar los mordiscos, por eso es vital saber por qué muerden. En el caso de un cachorro está claro que cuando empiezan a salir los dientes obtienen placer con la masticación, pero una vez que crecen la causa puede ser nerviosismo, ansiedad causada por separación… Aquí analizaremos tanto si es cachorro como si ya es adulto. Pero antes de todo esto, déjame decirte que los gritos y castigos no funcionarán. Para que nuestros mejores amigos perrunos comprendan hay que enseñar y educar en positivo.¡Es la manera correcta! Y, por supuesto mantén la calma.

Enseñar a un cachorro a no morder

Para los cachorros su boca representa el sentido del tacto cuando son crías. Sus dientes son una herramienta para descubrir el entorno, lo que hace que sea algo común que muerdan. Están en el período en el que salen los dientes, con las consecuentes molestias, y necesitan desarrollar y fortalecer sus encías. El asunto es: ¿cómo prevenir que no muerda todo y destroce objetos de casa?

Cómo enseñar a un cachorro a no morder

Para empezar, hay que enseñar a diferenciar qué pueden morder y qué no. Los primeros meses que es cuando está con su madre, es ella quien le enseña a controlar su boca y la fuerza que puede ejercer con su mandíbula.

Inhibición de la mordida

Como hemos señalado anteriormente, el cachorro aprende gracias su madre cuando quiere comer, ya que si muerde fuerte sus mamas, se levantará y le dejará sin comer. Si muerde fuerte a sus hermanos, estos no querrán jugar de él y se alejarán. Todo esto le servirá para aprender a controlar la mordida, ya que será su familia quien le gruña para enseñar que no debe hacer. Así, comprenden enseguida que los dientes hay que usarlos con delicadeza. Esta sociabilización en la camada es la base para una inhibición sana y segura de la mordida. Sin embargo, al llegar a nuestro hogar, debemos ser nosotros quién enseñemos a controlar esos mordiscos. ¿Cómo?

La mejor manera de que aprenda es seguir siendo nosotros participe del juego que empezó con su madre y hermanos. ¡Seremos un cachorro más! Permitiremos que nos muerda la mano y cuando consideremos que aprieta demasiado, lanzaremos un par de “ay, ay, ay” para que el perro entienda que nos ha hecho daño y pararemos el juego. Tras una breve pausa, regresa y continúa el juego. Aprenderá que si aprieta demasiado, el juego se acaba y poco a poco controlará su mordida. Puede ser que este método no funcione con todos los perros. En tal caso, tras emitir el sonido, retira tu mano, levántate y sal unos segundos de la habitación. Cuando dos hermanos juegan y uno muerde al otro, este reacciona al instante devolviéndole el pellizco o dejando de jugar. Ninguna opción gusta al que ha mordido, que llega a la conclusión de que no tener cuidado trae consecuencias. Bien, además de enseñarle hasta donde puede apretar los dientes contigo, también tendrás que enseñarle la diferencia entre lo que puede y no morder. La opción más sencilla es comprar varios juguetes diferentes y luego enseñar a que diferencia lo suyo de lo nuestro. ¿Cómo? Haciéndole muchos halagos cuando haga la elección correcta. Que sigue prefiriendo tu ropa o zapatos, deja durante una noche el juguete cerca del objeto personal que muerde, debería tener un olor más atractivo para tu perro. Es esencial que controlen la mordida antes de los 4 meses, cuando los dientes definitivos ya sustituyen a los de leche.

Los cachorros tienen que aprender cuándo un mordisco suyo puede hacer daño. Para conseguirlo, hay que dejar que muerda nuestra mano, pero solo hasta el nivel de presión que deseemos. Cuando alcance esa mordida, tendremos que emitir un pequeño grito que le hará entender que no puede superar este límite. Este juego persigue que el cachorro comprenda que no puede apretar su mandíbula con fuerza porque hace daño. La presión de la mordida permitida para el cachorro debe reducirse de forma paulatina hasta que el perro aprenda a jugar «con la boca blanda».

EL JUEGO DE LA BOCA BLANDA.

Usando este método de inhibición a la mordida, lo único que estamos haciendo es continuar con el mismo sistema que el cachorro ha conocido desde que empezó a interactuar con sus hermanos, de la forma más natural, simple y ya conocida por el cachorro.

Ejercicios para practicar que no muerda tu cachorro

Para empezar recuerda no realizar juegos bruscos. Para trabajar el control del mordisco en los cachorros es fundamental que no se le altere con juegos bruscos que inevitablemente acaban con el perro estresado mordiendo las manos.

  • Ejercicios de Handling. Trabajar la manipulación, para que el cachorro aprenda a estar en contacto con las manos sin necesidad de morder. Un ejercicio puede ser mostrarle tus manos, darle snacks y luego acariciarlo. Así se acostumbra a estar en contacto contigo y es un primer paso para enseñar a tu cachorro a no morder.
  • Targets de mano. Este ejercicio busca lograr la interacción sin mordiscos y trabajar un comportamiento alternativo a lo que el perro haría por instinto o costumbre. Solo tienes que frotarte algo de comida en ellas para llamar su curiosidad y acercarlas a su nariz para que pueda inspeccionar el olor. Esta práctica consiste en estimular a tu perro con tus manos. El cachorro debe interaccionar contigo sin morder. Una vez conseguido esto, prémialo con un snack de cachorro para lograr un refuerzo positivo ante esta acción concreta.
  • Permanecer al lado sin morder. Es importante también premiarle por permanecer a nuestro lado sin morder. Si el perro muerde algun objeto, prémiale cuando esté a tu lado sin hacerlo. Técnica muy efectiva de educación en positivo. Si por el contrario tu cachorro comienza a morder, debes parar la acción que estés realizando hasta que se tranquilice y cambiar su estado sujetándolo serenamente. Tu cachorro también debe saber qué puede morder. Para enseñarle, sustituye lo que esté mordiendo y no pueda morder por algo que sí pueda, como su juguete favorito. Con esta sencilla acción le enseñas a tu cachorro a no morder lo que no debe.
  • Mantener la calma. Este truco consiste en usar una palabra que elijas para conseguir que tu cachorro se calme cuando se encuentre en un estado de nerviosismo mientras estás jugando con él.

¿Por qué los cachorros muerden los pies?

El hecho de morder los pies de la gente que camina es algo natural e instintivo en los perros de corta edad.

La respuesta a cómo enseñar a un cachorro a no morder los pies pasa por los siguientes puntos:

  • No salgas corriendo. Eso activará la conducta “modo juego”.
  • Procura quedarte quieto/a, estático/a. Tu perro desviará la atención hacia otra cosa. Aunque al principio parezca raro, es la única forma de hacerle entender a tu peludo que la diversión tiene que acabar.
  • No muevas tus manos o pies delante de su cara, porque lo interpretará como un juego y se tirará a morderlos.
  • No le digas nada a tu cachorro, ni lo mires, tampoco lo riñas. Y es que, muchos de ellos muerden los pies para atraer la atención de los propietarios, como ocurre con los niños. Por lo tanto, la mejor solución será ignorar al perro para que no asocie que, mordiendo nuestros tobillos tendrá atención.
  • Juego alternativo. Si te busca con tus pies, procura buscar algún juego alternativo.

Consejos para evitar que constantemente te esté mordiendo tu cachorro

  • No reñir o pegarle. No es la solución. Piensa que tu cachorro busca jugar, no tiene sentido castigarlo por eso. Mejor aprovecha para jugar junto a él con algún juguete.
  • Que tu perro aprenda las pautas “deja” y “suelta”. Esto te permitirá liberar los objetos mordidos que tenga en la boca. Para enseñarle a soltarlos, y no morder, se puede utilizar su juguete preferido. Primero se deja que el pequeño lo agarre con su boca e invitarle a liberarlo con ayuda de un premio. Un instrumento que resulta de gran utilidad para que aprenda estas pautas sencillas es el clicker, una herramienta fantástica para educar al perro. El sonido que emite este dispositivo de educación canina será la señal que marque a la cría que, si obedece, obtendrá una buena recompensa. Conoce el adiestramiento con clicker. ¡Tienes un artículo completo!
  • Juguetes para que el perro no muerda. Los cachorros, además, muerden por molestias con la dentición. Un error común es ofrecerle una zapatilla vieja o un calcetín que no se usa, ya que asimilará que esos son sus juguetes y, cuando sea un adulto, los cogerá para mordisquearlos. Es complicado corregir a un animal al que se le han permitido ciertas conductas desde pequeño. Por ello, hay que marcar unas normas básicas desde que llega a casa. Como apunte, decir que los juegos de «tira y afloja» tampoco ayudan. En estos juegos una persona tira de un lado de una cuerda y el animal del otro extremo. Los expertos advierten, sin embargo, que estos juegos estimulan el comportamiento de mordedor compulsivo del cachorro.
  • No dejar jugar con las manos. Dejar que el cachorro mordisquee las manos de su compañero humano es un error frecuente que se debe evitar, si se quiere conseguir que el can aprenda a no morder. Además, la contraria.

¿Cómo saber cuándo la mordida del cachorro es un problema conductual?

Si durante el juego el cachorro gruñe o enseña los dientes mostrando tensión en su cara, esa actitud ya no es parte de un juego y puede acabar convirtiéndose en un problema. Lo que tendremos que hacer en esos casos es mantener la calma. Intentar relajarle.

Mi perro muerde los muebles u objetos

Si tu perro ya es adulto y sigue mordiendo es vital saber la razón. Pueden morder porque están nerviosos, especialmente si sufren ansiedad causada por la separación. En este caso una buena opción es utilizar juguetes con alimentos ocultos en su interior, le distraerá y ayudará a sobrellevar la ansiedad. Utilizar juguetes masticables adecuados para su edad y tamaño, ayudará a distraerlo y evitar que muerda tu ropa o muebles.  Al principio tenemos que interactuar con los juguetes y él, para que le agraden y después dejárselos para que en los momentos de aburrimiento, los tenga a su alcance y prefiera estos juguetes blandos.

Qué hacer para que no muerda cuando está solo en casa

Hay que hacerle aprender a enfrentarse a nuestra ausencia. La ansiedad por separación explica muchos casos de destrozos en casa y de perros que muerden muebles por puro estrés. Y es que un can puede traducir su rechazo a la soledad con estropicios en el hogar. Una buena solución es procurar que se quede relajado antes de estar solo y provisto de comida y con agua suficiente. Además, también procura que esté acompañado de sus juguetes de mordisqueo, para que esté entretenido durante la ausencia de sus humanos. Por otro lado, los perros que comparten la vivienda con otros animales, canes o gatos, se sienten más acompañados e invierten más tiempo en jugar con su compañero que en morder lo que no deben.

Conclusiones que podemos sacar del artículo Cómo enseñar a un perro a no morder

  • Los cachorros muerden todo lo que encuentran. Es la manera que tienen de interactuar y explorar el mundo.
  • Durante los dos meses de vida, su madre les enseña a controlar su mandíbula y saber cuánto pueden apretar.
  • Es importante que empleemos esos mismos métodos, ya que será más fácil que comprendan de manera instintiva.
  • Debes educar en positivo. No le riñas ni castigues. ¡Refuerzo en positivo!
  • Ten mucha paciencia y cariño.
  • Si la mordida se empieza a convertir en un problema conductual tienes que frenarla. Controla su conducta y no permitas nunca que tu perro establezca su dominancia sobre ti.
  • En caso de no saber cómo hacerlo, acude a un adiestrador profesional.

Desde Mi Mejor Amigo y Yo esperamos que estos consejos te sirvan tanto para enseñar a tu cachorro a no morder como para evitar conductas negativas en perros adultos. Recuerda es importante el refuerzo en positivo, tanto en la acción como en la palabra. Y, sobre todo, mucha, mucha paciencia. Con los sencillos trucos lograrás una convivencia armónica.

La mejor manera de que aprenda es seguir siendo nosotros participe del juego que empezó con su madre y hermanos. ¡Seremos un cachorro más! Permitiremos que nos muerda la mano y cuando consideremos que aprieta demasiado, lanzaremos un par de “ay, ay, ay” para que el perro entienda que nos ha hecho daño y pararemos el juego. Los cachorros tienen que aprender cuándo un mordisco suyo puede hacer daño. Para conseguirlo, hay que dejar que muerda nuestra mano, pero solo hasta el nivel de presión que deseemos.

  • Ejercicios de Handling.
  • Targets de mano.
  • Permanecer al lado sin morder.

  • No reñir o pegarle.
  • Que tu perro aprenda las pautas “deja” y “suelta”.
  • Juguetes para que el perro no muerda.  
  • No dejar jugar con las manos.
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