Que un perro deje de comer puede preocuparnos mucho, y con razón. Aunque un perro adulto sano pueda llegar a pasar cierto tiempo sin ingerir alimento, no existe un número de días que podamos considerar seguro para todos los perros.
La edad, el tamaño, el estado de salud y la causa de la falta de apetito son factores importantes. Un cachorro, un perro mayor o un perro con una enfermedad pueden necesitar atención mucho antes que un adulto sano. Además, que un perro deje de comer no debe interpretarse simplemente como que «está haciendo ayuno» o que necesita depurarse. La pérdida de apetito puede deberse a un problema digestivo, dolor, enfermedad, estrés, medicamentos, problemas dentales u otras causas. Si tu perro ha dejado de comer de repente, lo importante es observar cómo se encuentra y consultar con un veterinario si el rechazo persiste, especialmente si aparecen otros síntomas.
¿Cuántos días puede estar sin comer un perro?
No hay una cifra universal que permita decir que un perro puede estar dos, tres o cinco días sin comer sin riesgo. Un perro adulto sano puede sobrevivir durante un periodo de tiempo sin alimento, pero sobrevivir no significa que sea seguro ni recomendable dejar que pase varios días sin comer. Además, cuanto más tiempo permanece sin alimentarse, mayor puede ser el riesgo de debilidad, pérdida de peso y alteraciones metabólicas. En algunos perros, la situación puede complicarse rápidamente.
¿Es diferente en cachorros y perros mayores?
Sí. Los cachorros tienen unas necesidades nutricionales y energéticas diferentes a las de un adulto y pueden ser más vulnerables cuando dejan de comer. Lo mismo ocurre con perros de edad avanzada o con animales que tienen enfermedades previas. Por eso, no debemos aplicar el mismo tiempo de espera a todos los perros.
¿Un perro pequeño aguanta menos que uno grande?
El tamaño por sí solo no permite establecer cuántas horas o días puede estar un perro sin comer. Es más importante conocer su estado general, edad, condición corporal, enfermedades, medicación y el motivo por el que ha dejado de comer. Por tanto, no es correcto afirmar que los perros grandes pueden pasar determinados días sin comer simplemente porque tienen más reservas.
¿Por qué mi perro no quiere comer?
La falta de apetito puede tener muchas causas. Algunas son relativamente leves, mientras que otras necesitan atención veterinaria.
Problemas digestivos
Las náuseas, los vómitos, la diarrea, el estreñimiento o una irritación gastrointestinal pueden hacer que un perro pierda temporalmente el interés por la comida. Si además presenta vómitos repetidos, diarrea intensa, sangre en las heces o un marcado decaimiento, no conviene esperar para consultar.
Dolor o enfermedad
Un perro que siente dolor puede dejar de comer. También pueden provocar inapetencia diferentes enfermedades que afectan al aparato digestivo, los riñones, el hígado, el páncreas u otros órganos. Por eso, la falta de apetito que aparece de forma repentina puede ser una señal de que algo no va bien.
Problemas en la boca
Los problemas dentales, las inflamaciones de las encías, las lesiones en la boca o el dolor al masticar pueden hacer que el perro quiera comer pero no pueda hacerlo con normalidad. En estos casos puede acercarse al comedero, intentar comer y abandonarlo después.
Estrés o cambios en el entorno
Un cambio de domicilio, la llegada de otro animal, modificaciones en la rutina, viajes o situaciones estresantes pueden influir en el apetito de algunos perros. Sin embargo, no debemos asumir que la causa es únicamente emocional sin descartar primero un problema físico, especialmente si el cambio de apetito es importante o persistente.
Medicamentos o tratamientos
Algunos medicamentos pueden producir cambios en el apetito o molestias digestivas. Si la pérdida de apetito comienza después de iniciar un tratamiento, es recomendable comentarlo con el veterinario y no suspender la medicación por nuestra cuenta.
Cambio de alimentación
Cambiar de pienso o introducir nuevos alimentos demasiado rápido puede provocar molestias digestivas y rechazo de la comida. Los cambios de alimentación suelen hacerse de forma progresiva, mezclando el alimento antiguo y el nuevo durante varios días, siempre que el perro esté sano y no exista una indicación veterinaria diferente.
Demasiados premios o comida humana
A veces el problema no es que el perro haya perdido completamente el apetito, sino que está recibiendo demasiados premios, restos de comida u otros alimentos fuera de sus comidas habituales. Esto puede hacer que tenga menos interés por su alimentación principal. Si tu perro come premios pero rechaza su pienso, puedes consultar nuestro artículo sobre trucos para que tu perro coma pienso.
El alimento no está en buenas condiciones
También conviene comprobar que el pienso o alimento no esté caducado, húmedo, deteriorado o almacenado incorrectamente. Si el alimento ha cambiado de olor, aspecto o textura, lo mejor es no ofrecérselo.
Mi perro está triste y no come
Los cambios emocionales pueden afectar al apetito de un perro. El estrés, la ansiedad o determinados cambios en su entorno pueden hacer que coma menos. Pero hay que tener cuidado con atribuir automáticamente la falta de apetito a la tristeza. Un perro que deja de comer y además está decaído, tiene dolor, vómitos, diarrea, fiebre, dificultad para respirar u otros síntomas necesita valoración veterinaria.
¿Cuándo preocuparse si un perro no come?
No hay que esperar a alcanzar un número concreto de días si el perro presenta otros signos de enfermedad.
Consulta con el veterinario si además de no comer…
- Está muy decaído o débil.
- Vomita repetidamente.
- Tiene diarrea importante o sangre en las heces.
- Parece tener dolor.
- Tiene el abdomen hinchado o doloroso.
- No puede beber o también rechaza el agua.
- Tiene dificultad para respirar.
- Presenta encías anormales, desorientación o colapso.
- Ha podido ingerir un tóxico, medicamento u objeto.
- Es un cachorro, un perro anciano o tiene una enfermedad diagnosticada.
- La falta de apetito persiste o empeora.
- Si sospechas que ha ingerido un producto tóxico, no esperes a que aparezcan síntomas y no provoques el vómito por tu cuenta: consulta inmediatamente con un veterinario.
¿Cuántos días puede estar un perro sin beber agua?
Aquí debemos ser todavía más prudentes que con la comida. Un perro necesita disponer de agua fresca todos los días, y la falta de hidratación puede convertirse en un problema mucho más rápidamente que la falta de alimento. No es recomendable esperar «varios días» para comprobar si empieza a beber por sí solo.
¿Qué pasa si mi perro no bebe agua?
Si un perro deja de beber, puede deshidratarse. El riesgo aumenta si además tiene vómitos, diarrea, fiebre, hace mucho calor o padece determinadas enfermedades. Algunos perros pueden ingerir parte del agua que necesitan a través de alimentos húmedos, pero eso no significa que podamos asumir que están correctamente hidratados si no están bebiendo con normalidad. Si tu perro rechaza el agua o parece deshidratado, especialmente si también está enfermo o no come, es recomendable consultar con un veterinario.
¿Qué puedo hacer si mi perro no quiere comer?
Si tu perro está activo, bebe normalmente y no presenta otros síntomas, puedes observar su comportamiento y revisar algunos aspectos básicos.
Comprueba su comida
Revisa la fecha de caducidad, el olor y el estado del alimento. También comprueba que el pienso se haya conservado correctamente.
Mantén una rutina
Ofrecer las comidas en horarios relativamente regulares puede ayudar a algunos perros a mantener un patrón de alimentación.
Reduce los premios
Si durante el día recibe muchos premios, snacks o restos de comida, puede llegar a la hora de comer sin suficiente hambre.
Haz que la comida resulte más apetecible
En algunos casos puede ayudar añadir un poco de agua templada al pienso o utilizar una pequeña cantidad de alimento húmedo adecuado para perros. Eso sí, cualquier complemento debe tenerse en cuenta dentro de su alimentación total.
No le obligues a comer
Forzar la comida puede aumentar el estrés y, además, no soluciona la causa de la falta de apetito. Si el rechazo es repentino o continúa, es mejor averiguar por qué ocurre.
¿Debo cambiarle el pienso si no quiere comer?
No necesariamente. Si tu perro lleva tiempo comiendo el mismo alimento y de repente deja de comer, antes de asumir que está aburrido del pienso conviene descartar un problema de salud. Si finalmente se decide cambiar de alimentación, lo recomendable suele ser realizar la transición progresivamente. Puedes consultar nuestra guía ¿Qué pienso darle a mi perro? para conocer los aspectos que conviene valorar al elegir su alimentación.
¿Un perro puede dejar de comer por estar lleno de premios?
Sí, puede ocurrir. Los premios, snacks y alimentos que damos entre comidas aportan calorías y pueden disminuir el interés por su comida habitual. Por eso, los premios deben representar solamente una parte pequeña de la alimentación diaria. También es importante evitar utilizar alimentos humanos inadecuados para intentar conseguir que coma, ya que algunos pueden resultar peligrosos para los perros. Puedes consultar nuestra guía sobre alimentos prohibidos para perros.
¿Qué pasa si mi perro lleva un día sin comer?
Si tu perro adulto está aparentemente sano, sigue bebiendo, está activo y no presenta otros síntomas, un episodio puntual de falta de apetito no significa necesariamente que exista una emergencia. Aun así, no conviene establecer «24 o 48 horas» como un límite seguro para todos los perros. Si el perro continúa sin comer, la situación empeora o aparecen otros síntomas, hay que consultar con un veterinario. En cachorros, perros mayores, animales con enfermedades o perros que toman determinados medicamentos, el umbral para pedir consejo veterinario debe ser más bajo.
¿Y si mi perro no come pero sí bebe?
Que siga bebiendo es positivo desde el punto de vista de la hidratación, pero no explica por qué ha perdido el apetito. Si rechaza una comida de manera puntual y por lo demás se encuentra perfectamente, puedes vigilarlo. Si la falta de apetito continúa, se repite o aparece acompañada de otros síntomas, es conveniente consultar.
Preguntas frecuentes
No existe un número de días seguro para todos los perros. Un adulto sano puede sobrevivir durante un tiempo sin alimento, pero no es recomendable esperar varios días para buscar la causa de la falta de apetito.
Hay que consultar especialmente si la falta de apetito persiste, aparece de forma repentina o se acompaña de vómitos, diarrea, dolor, debilidad, cambios de comportamiento u otros síntomas.
En un cachorro hay que ser más prudente. Sus necesidades nutricionales son diferentes a las de un adulto y una falta de apetito puede ser más preocupante. Si un cachorro deja de comer, especialmente si también está decaído o presenta otros síntomas, conviene consultar con el veterinario.
No debemos intentar calcular cuántos días puede aguantar. El agua es esencial y la deshidratación puede aparecer rápidamente, sobre todo cuando existen vómitos, diarrea, fiebre o calor.
Puede ocurrir de forma puntual, pero una pérdida de apetito siempre merece cierta atención, especialmente cuando supone un cambio respecto a su comportamiento habitual.
En resumen: ¿cuántos días puede estar sin comer un perro?
Un perro puede sobrevivir durante un periodo de tiempo sin comer, pero no existe una cantidad de días que podamos considerar segura para todos los perros. Lo importante no es únicamente contar las horas: hay que valorar la edad, el tamaño, el estado de salud, cuánto tiempo lleva sin comer y, sobre todo, si existen otros síntomas.
Si tu perro ha dejado de comer de forma repentina, no bebe, está decaído, vomita, tiene diarrea, parece sentir dolor o existe cualquier otra señal de alarma, no esperes a que transcurran varios días y consulta con un veterinario. Y recuerda: que un perro pueda sobrevivir sin comer durante cierto tiempo no significa que debamos dejar que llegue a esa situación.
