La pizza puede ser uno de nuestros platos favoritos, pero no es una comida adecuada para los perros. Aunque un pequeño bocado de una pizza concreta no tiene por qué provocar una intoxicación, compartir una porción con nuestro perro no es una buena costumbre. El problema no está únicamente en la masa. Una pizza suele combinar queso, grasas, sal, salsas, carnes procesadas y diferentes condimentos. Además, algunas llevan cebolla, ajo o sus versiones en polvo, ingredientes que sí pueden resultar tóxicos para los perros. Por eso, la respuesta corta a la pregunta «¿los perros pueden comer pizza?» es: mejor no ofrecerles pizza como alimento o premio habitual.
Si tu perro ha robado un pequeño trozo, tampoco significa automáticamente que vaya a sufrir una intoxicación. El riesgo dependerá de la cantidad ingerida, de los ingredientes de esa pizza y de las características del propio perro.
¿Por qué la pizza no es buena para los perros?
La pizza es un alimento pensado para las necesidades humanas, no para cubrir las necesidades nutricionales de un perro. Además, sus ingredientes pueden variar muchísimo. Los principales problemas son:
- Grasa: muchas pizzas contienen queso, aceites y carnes grasas. Una ingesta elevada de alimentos grasos puede favorecer problemas digestivos y aumentar el riesgo de pancreatitis en perros susceptibles.
- Sal: las pizzas y sus ingredientes procesados pueden aportar bastante sodio.
- Cebolla y ajo: pueden dañar los glóbulos rojos y provocar anemia. El riesgo también existe cuando aparecen deshidratados o en polvo.
- Carnes procesadas: pepperoni, salami, bacon y otros embutidos suelen aportar cantidades elevadas de grasa y sal.
- Lácteos: algunos perros toleran pequeñas cantidades de queso, mientras que otros pueden presentar molestias digestivas.
- Condimentos y salsas: pueden incorporar ingredientes que no son apropiados para los perros.
En conjunto, hay muchas alternativas mucho más sencillas y apropiadas para ofrecer como premio.
¿Qué ingredientes de la pizza son peligrosos para los perros?
No todos los ingredientes de una pizza tienen el mismo nivel de riesgo. Es importante distinguir entre un alimento que simplemente no es recomendable y otro que puede contener un ingrediente potencialmente tóxico.
Cebolla y ajo
La cebolla y el ajo son dos de los ingredientes que más preocupan en una pizza. Pertenecen al grupo de las plantas Allium y pueden provocar irritación gastrointestinal y daño de los glóbulos rojos. La exposición puede producir anemia y los productos concentrados, como el ajo o la cebolla en polvo, merecen especial atención. Por este motivo, no debemos pensar que una pizza es segura simplemente porque no vemos trozos de cebolla o ajo. Estos ingredientes pueden estar incorporados a la salsa o a los condimentos. Puedes consultar más información sobre este ingrediente en nuestro artículo sobre si los perros pueden comer cebolla.
Queso
El queso por sí mismo no es necesariamente tóxico para los perros. De hecho, algunos perros pueden tolerar pequeñas cantidades de determinados quesos. El problema es que la pizza puede aportar una cantidad considerable de queso y, por tanto, de grasa y calorías. Además, algunos perros tienen una tolerancia limitada a la lactosa y pueden desarrollar diarrea u otras molestias digestivas después de consumir lácteos. Por eso, una pequeña cantidad de queso ocasional no equivale a que una porción de pizza sea una buena comida para un perro. Si quieres saber más sobre este alimento, puedes leer nuestra guía sobre queso para perros.
Pepperoni, salami y otras carnes procesadas
El pepperoni y otros embutidos son especialmente poco apropiados para los perros. Además de la grasa y la sal, pueden contener especias, ajo, cebolla u otros condimentos. El exceso de grasa puede provocar molestias gastrointestinales y contribuir al riesgo de pancreatitis. Por eso, no debemos utilizar pepperoni, salami o embutidos como sustitutos de un premio para perros.
Salsa de tomate
El tomate maduro puede formar parte ocasionalmente de la alimentación de un perro, pero eso no significa que la salsa de pizza sea adecuada para ellos. Las salsas comerciales pueden contener sal, azúcar, aceites, ajo, cebolla y diferentes condimentos. Por tanto, no debemos valorar la salsa únicamente por el tomate que aparece en su composición. Si te interesa este ingrediente por separado, puedes consultar nuestro artículo sobre si los perros pueden comer tomate.
Aceitunas
Las aceitunas no son necesariamente tóxicas para los perros, pero las que aparecen en una pizza suelen estar curadas o conservadas con sal y pueden formar parte de una preparación que contiene otros ingredientes poco adecuados. Por eso, aunque el problema no sea necesariamente la aceituna en sí, no merece la pena ofrecer al perro una aceituna procedente de una pizza. Puedes conocer más sobre este alimento en nuestra guía sobre los perros pueden comer aceitunas.
Piña
La piña fresca puede darse a los perros en pequeñas cantidades cuando está correctamente preparada. Sin embargo, eso no convierte automáticamente en apropiada una pizza con piña. El principal problema sigue siendo la pizza en su conjunto: masa, queso, salsa, grasa, sal y otros ingredientes. Por tanto, no es necesario eliminar únicamente la piña y ofrecer el resto de la pizza al perro. Si quieres ofrecer esta fruta, es mucho mejor hacerlo por separado y en pequeñas cantidades. Aquí puedes consultar nuestra guía sobre piña para perros.
¿Los perros pueden comer la masa de pizza?
La masa de pizza no es un alimento recomendable como premio habitual, pero conviene diferenciar entre masa cocida y masa cruda. Una pequeña cantidad de masa de pizza ya horneada y sin ingredientes peligrosos probablemente no provoque problemas en un perro sano, aunque sigue siendo un alimento innecesario y puede aportar bastantes calorías. La situación cambia con la masa de levadura cruda. Las masas con levadura pueden expandirse dentro del aparato digestivo y producir alcohol durante la fermentación, por lo que su ingestión puede constituir una urgencia veterinaria. Así que nunca debemos dejar masa de pizza cruda al alcance de nuestro perro.
¿Qué pasa si mi perro come pizza?
Si tu perro ha comido un pequeño trozo accidentalmente, lo primero es mantener la calma y comprobar qué ingredientes llevaba la pizza.
No es lo mismo que haya comido una pequeña cantidad de masa y queso que una gran porción con abundante ajo, cebolla, pepperoni u otros ingredientes problemáticos.
Después de comer pizza, algunos perros pueden presentar:
- Vómitos.
- Diarrea.
- Dolor o molestias abdominales.
- Babeo excesivo.
- Falta de apetito.
- Decaimiento.
Estos síntomas no significan necesariamente que exista una intoxicación, pero sí justifican vigilar al animal y consultar con el veterinario si son intensos, persisten o empeoran.
¿Cuándo debo llamar al veterinario?
Conviene contactar con un veterinario si tu perro:
- Ha comido una cantidad importante de pizza.
- Ha ingerido una pizza con mucha cebolla o ajo.
- Ha comido masa de pizza cruda con levadura.
- Tiene antecedentes de pancreatitis u otra enfermedad que requiera una alimentación específica.
- Presenta vómitos repetidos, diarrea intensa, dolor abdominal o un marcado decaimiento.
- Presenta debilidad, dificultad para respirar, colapso u otros signos graves.
En caso de posible intoxicación, no provoques el vómito por tu cuenta salvo que un profesional veterinario te indique expresamente cómo hacerlo.
¿Un perro puede comer una pizza casera?
Preparar una pizza en casa permite controlar los ingredientes, pero una pizza casera convencional tampoco es una comida apropiada para un perro. Si quieres preparar algo con aspecto de pizza para tu mascota, es preferible crear una versión específica para perros, utilizando ingredientes sencillos y adecuados para ellos, sin cebolla, ajo, exceso de sal, salsas condimentadas ni grandes cantidades de grasa. Además, una preparación casera de este tipo debe considerarse un premio ocasional, no un sustituto de un alimento completo y equilibrado. Para conocer otros alimentos que pueden formar parte ocasionalmente de la alimentación de un perro, puedes consultar nuestra guía sobre alimentos humanos que pueden comer los perros.
¿Qué puedo darle a mi perro en lugar de pizza?
Si tu perro te mira mientras estás comiendo pizza, no necesitas compartir tu porción con él. Puedes ofrecerle un premio específicamente formulado para perros o, dependiendo de su alimentación y estado de salud, pequeñas cantidades de determinados alimentos sencillos y seguros.
Algunas opciones pueden ser:
- Zanahoria preparada adecuadamente.
- Frutas aptas para perros en pequeñas cantidades.
- Algunos vegetales cocidos y sin condimentos.
- Un premio comercial apropiado para perros.
- Una pequeña cantidad de alimento habitual de su propia dieta.
Lo importante es que estos extras no desplacen a su alimentación completa y equilibrada. Como referencia general, los premios y alimentos adicionales deberían mantenerse dentro de una pequeña parte de las calorías diarias. PetMD utiliza como orientación un máximo aproximado del 10 % de las calorías diarias para los premios.
Preguntas frecuentes sobre los perros y la pizza
No es recomendable ofrecerles pizza deliberadamente. Un pequeño trozo accidental no significa necesariamente que vaya a ocurrir una intoxicación, pero hay que comprobar sus ingredientes y vigilar al perro.
No es una buena opción. Aunque determinados quesos pueden darse ocasionalmente a algunos perros, la pizza de queso también contiene masa, sal y grasa, y puede resultar pesada para el aparato digestivo.
No. El pepperoni suele aportar bastante grasa, sal y condimentos, y puede contener ingredientes como ajo o cebolla. No es un premio apropiado para un perro.
No. La cebolla puede ser tóxica para los perros y no debe formar parte de su alimentación.
No es recomendable. El ajo es tóxico para los perros y también puede encontrarse en forma de polvo o como ingrediente de la salsa y los condimentos.
Un pequeño trozo de borde de pizza cocido probablemente no provoque problemas en un perro sano, siempre que no contenga ingredientes peligrosos. Aun así, no es un premio recomendable de forma habitual, especialmente si el borde lleva ajo, queso, aceite o condimentos.
Conclusión: ¿los perros pueden comer pizza?
Los perros pueden comer accidentalmente pequeñas cantidades de algunas pizzas sin que necesariamente sufran una intoxicación, pero la pizza no es un alimento que debamos ofrecerles de forma intencionada.
El problema es que una pizza combina muchos ingredientes que pueden resultar poco apropiados para ellos: grasa, sal, queso, carnes procesadas, condimentos y, en algunos casos, cebolla o ajo. Estos últimos pueden ser tóxicos y el exceso de grasa puede favorecer problemas digestivos y pancreatitis en perros susceptibles. Por tanto, la mejor decisión es sencilla: si estás comiendo pizza, deja que tu perro disfrute de su propia comida o de un premio adecuado para él. Así podrás compartir el momento sin tener que compartir necesariamente el plato.
