Que un cachorro llore por las noches es una situación muy habitual durante sus primeros días en casa. De repente, deja atrás a su madre y a sus hermanos y tiene que acostumbrarse a un entorno completamente nuevo, con otros olores, sonidos, personas y rutinas. Por eso, las primeras noches pueden ser difíciles tanto para el cachorro como para su familia. Algunos se adaptan rápidamente y otros necesitan más tiempo.
Lo importante es entender que el llanto no debe interpretarse automáticamente como un intento de llamar la atención. Un cachorro puede llorar porque se siente inseguro, porque necesita hacer sus necesidades, porque está demasiado estimulado, porque todavía no sabe dormir solo o porque existe algún problema que le causa malestar. La solución no consiste en buscar una fórmula mágica para conseguir que deje de llorar en una noche, sino en ayudarle a sentirse seguro y enseñarle progresivamente una rutina de descanso.
¿Por qué mi cachorro llora por las noches?
Hay diferentes motivos por los que un cachorro puede llorar cuando llega la noche.
Echa de menos a su madre y a sus hermanos
Durante sus primeras semanas de vida, el cachorro ha estado acompañado prácticamente todo el tiempo. Dormir solo en una casa desconocida supone un cambio enorme. Es normal que durante los primeros días proteste, busque compañía o se muestre inquieto mientras aprende que su nuevo hogar es un lugar seguro.
Todavía no sabe dormir solo
Dormir es una conducta que también forma parte de las rutinas que el cachorro tiene que aprender. Necesita acostumbrarse progresivamente a su zona de descanso y a los horarios de la casa. Los cachorros, además, duermen muchísimo. Dependiendo de su edad y de cada individuo, pueden necesitar alrededor de 16-20 horas de sueño al día.
Necesita hacer sus necesidades
Este es uno de los motivos más importantes que debemos tener en cuenta. Un cachorro muy pequeño todavía no tiene el mismo control de la vejiga que un perro adulto. Por eso, no debemos esperar que sea capaz de pasar toda la noche sin salir simplemente porque queremos establecer una rutina. Las necesidades varían según la edad, el tamaño y el individuo. Algunos cachorros necesitarán una salida nocturna durante sus primeros meses.
Tiene demasiado frío, calor o está incómodo
La cama, la temperatura, los ruidos o incluso una posición incómoda pueden dificultar el descanso. El lugar donde duerme debe ser seguro, tranquilo y estar protegido de corrientes de aire y temperaturas extremas.
Está demasiado excitado
Un error frecuente es pensar que hay que cansar al cachorro justo antes de dormir mediante juegos muy intensos. Sin embargo, un cachorro sobreestimulado puede tener más dificultades para relajarse. Durante el día necesita actividad, juego, exploración y aprendizaje, pero también suficientes periodos de descanso.
Algo le duele o no se encuentra bien
Si el llanto aparece de repente, es especialmente intenso o va acompañado de otros síntomas, no debemos asumir que se trata simplemente de un problema de adaptación. En ese caso, conviene consultar con el veterinario.
¿Es normal que un cachorro llore las primeras noches?
Sí. Es bastante frecuente que un cachorro llore o se queje durante las primeras noches después de llegar a su nuevo hogar. Eso no significa que debamos ignorarlo sistemáticamente ni que tengamos que acudir corriendo ante cualquier sonido. La clave está en aprender a interpretar qué necesita. Durante los primeros días podemos ayudarle a sentirse seguro mediante nuestra presencia, una rutina predecible y un lugar de descanso adecuado. Algunas recomendaciones veterinarias y de bienestar canino incluso contemplan colocar inicialmente la zona de descanso cerca de la cama de la familia y alejarla progresivamente cuando el cachorro se adapte.
¿Debo dejar llorar a mi cachorro por la noche?
No existe una regla según la cual haya que dejar llorar a un cachorro hasta que se canse. Si llora, primero debemos preguntarnos por qué. Puede necesitar hacer pis, sentirse inseguro o encontrarse mal. Responder de forma tranquila a una necesidad real no significa que estemos “malcriando” al cachorro. Lo que sí conviene evitar es convertir cada despertar en una sesión de juego, caricias interminables o una fiesta nocturna. Si necesita salir, por ejemplo, podemos hacerlo de forma tranquila, llevarlo a su zona de eliminación y volver a acostarlo. El objetivo es enseñarle poco a poco que la noche es un momento tranquilo y predecible.
Qué hacer si tu cachorro llora por las noches
1. Prepara una zona de descanso segura
El cachorro necesita un lugar donde pueda dormir sin que nadie le moleste. Puede ser una cama, un parque para cachorros o un transportín si ha sido previamente acostumbrado a él de manera positiva. El espacio debe ser cómodo, seguro y adecuado para su tamaño. Si utilizas transportín, no debería convertirse en un lugar de castigo. La idea es que el cachorro lo perciba como una zona agradable donde descansar.
2. Durante los primeros días, puedes dormir cerca
No hay ninguna obligación de dejar al cachorro solo desde la primera noche. Colocar su cama o transportín cerca de tu cama puede ayudarle a sentirse acompañado mientras se adapta. Más adelante, si quieres que duerma en otra habitación, puedes ir desplazando progresivamente su zona de descanso. Esta transición gradual puede resultar más sencilla que pasar directamente de dormir acompañado a quedarse completamente solo.
3. Establece una rutina antes de acostarse
Los cachorros se benefician de las rutinas porque les ayudan a anticipar qué va a ocurrir. Puedes crear una secuencia sencilla como:
- Última comida según el horario habitual.
- Un rato de actividad tranquila.
- Un momento de calma.
- Salida para hacer sus necesidades.
- Vuelta a casa.
- Luces y ambiente tranquilos.
- A la cama.
No es necesario que todos los días sean exactamente iguales, pero sí conviene mantener una estructura predecible.
4. Asegúrate de que haga sus necesidades antes de dormir
Una de las últimas cosas que debería hacer el cachorro antes de acostarse es tener la oportunidad de hacer pis y caca. Y recuerda que un cachorro muy pequeño puede necesitar salir durante la noche. Si llora después de varias horas de sueño, especialmente si está inquieto y busca la puerta o el lugar donde suele hacer sus necesidades, puede estar avisando de que necesita salir.
5. Si necesita salir de noche, hazlo sin convertirlo en una fiesta
Si tu cachorro todavía no aguanta toda la noche, levántate y llévalo a hacer sus necesidades. Procura que sea una salida aburrida y tranquila: sin juegos, carreras ni grandes sesiones de atención. Después, vuelve a su zona de descanso. De esta manera, aprende progresivamente que despertarse durante la noche no significa que empieza el momento de jugar.
6. Ayúdale a asociar su cama con experiencias agradables
Durante el día puedes enseñarle a utilizar su zona de descanso. Cuando vaya voluntariamente a su cama, puedes recompensarlo. También puedes ofrecerle allí un juguete apropiado o una actividad tranquila. Así, ese lugar deja de ser simplemente “donde me dejan cuando se van” y se convierte en un espacio seguro y agradable. Esto encaja con un enfoque de aprendizaje basado en el refuerzo positivo, que prioriza enseñar al perro qué conducta queremos en lugar de castigar la que no queremos. Si quieres profundizar en este tipo de aprendizaje, puedes consultar nuestra guía sobre cómo enseñar a un perro.
7. No lo castigues por llorar
Gritarle, regañarle, golpear la cama o utilizar cualquier método que provoque miedo no solucionará la causa del problema. Además, el castigo puede aumentar el estrés del cachorro y dificultar que se sienta seguro en su nuevo hogar. Es preferible averiguar qué está provocando el llanto y modificar el entorno o la rutina para ayudarle.
8. No intentes mantenerlo despierto durante todo el día
Un cachorro necesita dormir mucho. Mantenerlo despierto continuamente para intentar que “caiga rendido” por la noche puede tener el efecto contrario. Los cachorros necesitan periodos frecuentes de descanso y pueden mostrar conductas problemáticas cuando están excesivamente cansados o estimulados. Por eso, durante el día combina actividad y descanso.
9. Dale actividad adecuada durante el día
Jugar, explorar, aprender y recibir estimulación mental son importantes. Puedes realizar pequeñas sesiones de entrenamiento, juegos de olfato y juegos apropiados para su edad. No se trata de agotarlo físicamente, sino de ofrecerle una vida equilibrada. Para conocer mejor las necesidades de tu perro, puedes consultar nuestra guía sobre las necesidades del perro.
10. Evita juegos demasiado intensos justo antes de dormir
La última parte del día debería favorecer la calma. Un paseo tranquilo, una salida para hacer sus necesidades, unos minutos de olfateo o una actividad relajada pueden ser más adecuados que una sesión de juego muy excitante justo antes de acostarse.
11. Mantén el entorno nocturno tranquilo
Reduce los ruidos y evita que la zona de descanso esté en un lugar de mucho tránsito. También puede ser útil mantener una iluminación tenue para diferenciar claramente el periodo de actividad del momento de dormir.
12. Sé constante
La rutina no se construye en una sola noche. Si hoy el cachorro duerme en una habitación, mañana en otra y pasado mañana en la cama porque ha llorado, será más difícil para él saber qué esperar. Elige una rutina que puedas mantener y dale tiempo para adaptarse.
¿Qué hago si mi cachorro llora justo después de acostarlo?
Primero observa la situación. Si acaba de llegar a casa, puede necesitar simplemente unos minutos para relajarse y acostumbrarse a su zona de descanso. Puedes permanecer cerca y transmitir tranquilidad sin convertir ese momento en un juego. Si el llanto aumenta, comprueba que no necesite hacer sus necesidades, que no se haya quedado atrapado, que no tenga calor o frío y que no exista ningún otro motivo evidente de malestar. Si todo está bien, ayúdale a volver a la calma de manera tranquila y coherente.
¿Y si mi cachorro se despierta varias veces durante la noche?
Durante las primeras semanas puede ocurrir. No todos los cachorros tienen la misma capacidad para dormir durante muchas horas seguidas, y la necesidad de hacer sus necesidades puede provocar varios despertares. Con la maduración y una rutina consistente, muchos cachorros van ampliando progresivamente sus periodos de sueño nocturno. Si cada despertar termina en juego, comida extra o mucha interacción, será más fácil que el cachorro aprenda que despertarse merece la pena. Por eso, cuando no exista una necesidad concreta, intenta que las interacciones nocturnas sean breves y tranquilas.
¿Cuándo debería preocuparme si mi cachorro llora por la noche?
No debemos atribuir todo el llanto a la adaptación. Consulta con un veterinario si:
- El llanto es repentino o mucho más intenso de lo habitual.
- El cachorro parece tener dolor.
- Presenta vómitos o diarrea.
- Está muy decaído.
- Tiene dificultades para respirar.
- No quiere comer o beber.
- Orina o defeca con mucha frecuencia de forma anormal.
- Se muestra muy inquieto y no consigue descansar.
- El problema persiste o empeora pese a una rutina adecuada.
También conviene pedir ayuda profesional si el cachorro muestra un nivel de miedo o angustia que no mejora progresivamente.
¿Es lo mismo que un perro que llora cuando se queda solo?
No necesariamente. Un cachorro que llora durante sus primeras noches puede estar adaptándose a dormir en un lugar nuevo. En cambio, un perro que presenta angustia intensa cuando una persona sale de casa puede estar mostrando un problema relacionado con la separación. Son situaciones diferentes y requieren estrategias diferentes. Si tu problema aparece principalmente cuando sales de casa, puedes consultar nuestra guía sobre qué hacer si tu perro llora cuando te vas.
Errores que debes evitar cuando tu cachorro llora por la noche
Dejarlo llorar siempre sin comprobar qué necesita
No debemos convertir el “ignorar el llanto” en una regla universal. Primero hay que descartar necesidades básicas, miedo, incomodidad o problemas de salud.
Castigarlo
El castigo no enseña al cachorro a sentirse seguro ni a dormir tranquilo.
Jugar con él cada vez que se despierta
Si cada despertar nocturno se convierte en un momento divertido, será más difícil consolidar el hábito de dormir.
Cansarlo hasta el agotamiento
Un cachorro necesita actividad, pero también mucho descanso. La solución no es mantenerlo despierto todo el día.
Cambiar constantemente las normas
La coherencia facilita que el cachorro entienda qué esperamos de él.
Esperar que duerma toda la noche desde el primer día
Cada cachorro tiene su propio ritmo. Además, los más pequeños pueden necesitar salidas nocturnas para hacer sus necesidades.
¿Cómo enseñar a un cachorro a dormir solo?
La independencia se construye progresivamente. Durante el día puedes enseñarle a pasar pequeños periodos tranquilo en su zona de descanso mientras tú sigues haciendo vida normal. Premia la calma y evita convertir cada separación breve en un acontecimiento. También es importante que el cachorro aprenda otras habilidades básicas y se acostumbre progresivamente a diferentes situaciones. Puedes complementar este proceso con nuestra guía sobre cómo aprenden los perros.
La importancia de enseñar al cachorro desde el principio
Las primeras semanas son una etapa de aprendizaje muy importante. En lugar de centrarnos únicamente en conseguir que deje de llorar, debemos enseñarle poco a poco a:
- descansar;
- quedarse tranquilo;
- utilizar su zona de descanso;
- hacer sus necesidades en el lugar adecuado;
- tolerar pequeñas separaciones;
- responder a señales sencillas;
- explorar su entorno de forma segura.
Puedes encontrar más información sobre este proceso en nuestro artículo sobre cómo enseñar a un cachorro su nombre.
¿Cuánto tarda un cachorro en dejar de llorar por las noches?
No existe un número exacto de noches que sirva para todos los cachorros. Algunos se adaptan rápidamente y otros necesitan más tiempo. La edad, las experiencias anteriores, el temperamento, el entorno y la forma en que se haya organizado la llegada a casa pueden influir. En lugar de fijarte únicamente en si ha dejado de llorar por completo, observa si existe una evolución positiva: se relaja antes, duerme durante periodos más largos, necesita menos ayuda para volver a descansar y muestra más seguridad en su entorno.
10 consejos para ayudar a tu cachorro a dormir por la noche
- Prepara una zona de descanso segura y tranquila.
- Durante los primeros días, considera colocarla cerca de ti.
- Establece una rutina nocturna predecible.
- Dale la oportunidad de hacer sus necesidades antes de dormir.
- Recuerda que los cachorros pequeños pueden necesitar salidas durante la noche.
- Mantén las interacciones nocturnas tranquilas y breves.
- No castigues los lloros ni los accidentes.
- Combina actividad y descanso durante el día.
- Refuerza las conductas tranquilas.
- Consulta con el veterinario si el llanto es intenso, repentino o aparece junto a otros síntomas.
Conclusión: paciencia para que tu cachorro aprenda a dormir
Si tu cachorro llora por las noches, recuerda que acaba de experimentar uno de los cambios más importantes de su corta vida: ha dejado su entorno anterior y ahora tiene que aprender a vivir con su nueva familia. Por eso, las primeras noches pueden ser complicadas. La solución no consiste en dejarlo llorar hasta que se rinda ni en acudir a entretenerlo cada vez que emite un sonido. Lo más eficaz es entender por qué llora, cubrir sus necesidades, proporcionarle seguridad y establecer una rutina coherente.
Con tiempo, descanso adecuado, refuerzo positivo y paciencia, la mayoría de los cachorros va aprendiendo que su zona de descanso es un lugar seguro y que la noche es para dormir. Y si el llanto no mejora, empeora o aparece acompañado de signos de enfermedad o miedo intenso, no conviene esperar: el veterinario o un profesional cualificado en comportamiento canino puede ayudarte a encontrar la causa.