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Mascota y salud

PELIGROS DE LAS ESPIGAS PARA LOS PERROS

Peligros de las espigas para los perros

¿Conoces el peligro de las espigas en los perros? En primavera y verano cuando se secan, estas plantas se pueden enganchar al pelo del perro e incluso entrar en partes delicadas como las almohadillas, hocico, ojos u oídos, llegándoles a crear heridas graves.

¿Qué son las espigas?

Las conocidas como espigas no son más que las semillas de una familia de plantas gramíneas muy numerosa y de amplia distribución geográfica entre las que se incluyen algunas tan conocidas como el trigo, la avena y la cebada. Dicho en otras palabras, son unas vainas que recubren semillas de muy diversas plantas gramíneas. La peculiaridad es su forma de flecha con punta afilada. Es precisamente el diseño de estas plantas lo que hace tan peligrosas para los perros. Las espigas provocan que se claven cada vez más, causando heridas muy graves.

Las espigas se pueden reconocer fácilmente. Son verdes hasta que maduran en primavera y perduran todo el verano, ya en color amarillo. Aparecen en parques, jardines, campos y montañas. Cuando la espiga está amarilla significa que las vainas están secas y tienen gran facilidad para desprenderse de la planta y adherirse al perro.

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¿Cómo actuar si tu perro tiene una espiga clavada?

Nunca intentes retirárselas en casa por tu propia cuenta, si esta no encuentre de manera muy superficial en el pelaje del perro. Una mala manipulación de la espiga puede hacer que se adentre aún más en el cuerpo de tu perro. Si sospechamos que nuestro perro tiene una espiga, acude de inmediato al veterinario.

¿Cómo nos damos cuenta si tiene una espiga clavada?

Revisando al perro tras el paseo o si observas cualquier señal en el perro de que algo le molesta.

  • Espiga en las orejas. Las espigas que se enganchan en los pelos de su cara y orejas siendo más fácil que lleguen a introducirse en los conductos auditivos al caminar. En dichos casos el animal sacudirá la cabeza en exceso y de manera repetida, con la intención de aliviar ese malestar.
  • Espiga en los ojos. Una espiga en el ojo causa un gran dolor y molestia, por lo que verás a tu perro muy irritado, le llorarán los ojos e intentará quitársela frotándose con objetos y/o con las patas. El problema de estas espigas es que suelen alojarse debajo del tercer párpado, dificultando su localización.
  • Espiga en la nariz. Al olfatear puede aspirar una espiga y ésta quedar alojada en el interior de su nariz. El perro se frotará con objetos o con las patas, puede estornudar, moquear y rascarse insistentemente, sangrado…
  • Espiga en las patas. También se pueden alojar entre sus dedos, realizando un orificio en la piel hasta conseguir meterse dentro y provocar, en muy poco tiempo, una dolorosa inflamación y la supuración de la zona. ¡Fíjate si tu perro cojea!

Aunque las zonas mencionadas son las más sensibles a ser afectadas por las espigas, existen otras como las axilas y la barriga que también son muy vulnerables a ser dañadas debido al poco pelaje que las protege.

¿Cómo prevenir que tu perro se clave una espiga?

  • Evitar zonas donde existan gran número de espigas cuando estas estén secas.
  • Dedicar un minuto a revisar a tu perro después del paseo.
  • Revisar las patas, el pelaje y los orificios de nuestro can a la vuelta de cada paseo
  • Cepillar al menos una vez al día a nuestro perro.
  • Si tenemos un perro de pelo largo, recortarle el pelo durante la época de calor por zonas donde se pueden hacer más nudos o clavar las espigas puede ser una buena opción. Si tu perro es de pelo largo o semi largo, ten en cuenta que es más frecuente que se queden las espigas en él.
  • Si notas que tu perro presenta alguno de los síntomas anteriormente citados, acude a tu veterinario.

Con todo, no debemos alarmarnos, pero sí estar atentos durante nuestros paseos a cualquier señal de que algo le molesta, que anda de forma extraña o cojea, o que de pronto se pone muy nervioso. Y ante cualquier duda, ya sabes, acude al veterinario de la misma. 

Resumen del artículo Espigas perros

En primavera y verano cuando se secan, estas plantas se pueden enganchar al pelo del perro e incluso entrar en partes delicadas como las almohadillas, hocico, ojos u oídos, llegándoles a crear heridas graves.

Nunca intentes retirárselas en casa por tu propia cuenta. Hay que tener presente que una manipulación de la espiga puede hacer que se adentre aún más en el cuerpo de tu perro. Si sospechamos que nuestro perro tiene una espiga, acude de inmediato al veterinario.

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