La comida humana forma parte de nuestra alimentación, pero eso no significa que sea adecuada para nuestros perros. Algunos alimentos que nosotros consumimos habitualmente pueden darse a un perro en pequeñas cantidades, mientras que otros pueden provocar problemas digestivos o incluso resultar tóxicos.
Además, cuando las sobras, los premios y otros alimentos empiezan a ocupar una parte importante de la dieta, es más fácil que el perro reciba demasiadas calorías o que su alimentación deje de estar equilibrada. Por eso, la pregunta no es tanto si los perros pueden comer comida humana, sino qué alimentos pueden comer, en qué cantidad y con qué frecuencia.
¿Es mala la comida humana para los perros?
No toda la comida humana es mala para los perros. De hecho, algunos alimentos que consumimos las personas pueden ofrecerse ocasionalmente a un perro, siempre que sean seguros y se preparen de una forma adecuada. El problema aparece cuando hablamos de sobras de nuestras comidas, porque suelen contener ingredientes que no son apropiados para ellos: exceso de grasa, sal, salsas, condimentos o alimentos que directamente pueden ser peligrosos.
Además, una alimentación basada en restos de comida puede dificultar que el perro reciba todos los nutrientes que necesita en las proporciones adecuadas. Por eso, si la alimentación habitual del perro es un alimento completo y equilibrado, los alimentos humanos deberían utilizarse, cuando proceda, como un complemento o premio y no como sustituto de su dieta habitual.
¿Por qué no es recomendable dar sobras de comida a los perros?
Pueden aportar demasiadas calorías
Uno de los principales problemas de dar comida humana con frecuencia es que las calorías de esos pequeños extras también cuentan. Un trozo de queso, algo de embutido, restos de carne con salsa o varias cucharadas de nuestra comida pueden parecer poca cantidad, pero para un perro pequeño pueden representar una proporción importante de su ingesta diaria. Si además recibe premios durante el día, puede terminar consumiendo muchas más calorías de las que necesita.
El exceso de peso puede afectar negativamente a la salud y aumentar el riesgo de diferentes problemas, por lo que conviene controlar también los alimentos que ofrecemos fuera de sus comidas habituales.
Puede contener demasiada grasa
Las comidas fritas, salsas, embutidos y otros alimentos grasos no son buenas opciones para ofrecer habitualmente a un perro. Una cantidad elevada de grasa puede provocar molestias digestivas y, en determinados perros, contribuir a problemas más importantes como la pancreatitis. Por eso no debemos pensar que retirar únicamente los alimentos tóxicos es suficiente: una comida puede no ser venenosa y aun así ser una mala elección para nuestro perro.
Puede contener demasiada sal
Muchos alimentos preparados para las personas contienen bastante sal. Un perro no necesita que añadamos sal a sus comidas y, si recibe habitualmente alimentos humanos salados, aumenta innecesariamente su consumo de sodio. Los productos muy salados, especialmente cuando se consumen en grandes cantidades, pueden ser peligrosos. Por eso es mejor evitar ofrecer al perro embutidos, snacks salados, alimentos muy procesados y comidas preparadas para humanos.
¿La comida humana puede provocar diarrea o gases en los perros?
Sí. Un cambio brusco de alimentación o la introducción de alimentos que el perro no tolera puede provocar diarrea, gases, vómitos o molestias digestivas. No significa que cualquier alimento humano vaya a producir estos síntomas. La tolerancia depende del alimento, de la cantidad y también de cada perro. Por eso, si queremos ofrecer un alimento nuevo, es preferible hacerlo en una cantidad pequeña y observar cómo responde. Si aparecen vómitos repetidos, diarrea intensa, sangre en las heces, decaimiento u otros síntomas importantes, no debemos asumir que simplemente «le ha sentado mal la comida»: conviene consultar con un veterinario.
¿Los perros necesitan comer comida humana?
No. Un perro puede cubrir sus necesidades nutricionales con un alimento completo y equilibrado formulado específicamente para él. La alimentación debe adaptarse a factores como su edad, tamaño, actividad y estado de salud. Esto no significa que todos los alimentos humanos estén prohibidos. Algunos pueden utilizarse como premios ocasionales, siempre teniendo en cuenta la cantidad total de comida que recibe el perro. Si quieres saber qué alimentación puede adaptarse mejor a tu perro, puedes consultar también nuestro artículo sobre qué pienso darle a mi perro.
¿Los perros pueden comer frutas y verduras?
Sí, algunas frutas y verduras pueden formar parte de los premios o complementos ocasionales de un perro. Por ejemplo, existen frutas y verduras que pueden ofrecerse en pequeñas cantidades, siempre teniendo en cuenta su preparación y las características individuales del animal. El problema es pensar que, porque un alimento sea saludable para nosotros, automáticamente debe formar parte de la dieta del perro.
Algunos alimentos vegetales son seguros y otros pueden resultar peligrosos. Puedes consultar nuestra guía sobre qué verduras pueden comer los perros para conocer diferentes opciones. También encontrarás más información en nuestro artículo sobre frutas saludables para perros.
¿Qué alimentos humanos no deben comer los perros?
Aquí encontramos una diferencia muy importante: no todos los alimentos humanos son simplemente «poco recomendables». Algunos pueden ser tóxicos para los perros. Entre los alimentos y sustancias que debemos evitar se encuentran:
- Chocolate.
- Uvas y pasas.
- Cebolla.
- Ajo.
- Puerro y otras plantas del género Allium.
- Xilitol y productos que lo contienen.
- Alcohol.
- Cafeína.
- Nueces de macadamia.
- Masa de pan con levadura.
- Algunos productos y preparaciones que contienen ingredientes peligrosos.
También existen alimentos que, aunque no sean necesariamente tóxicos, pueden suponer otros riesgos, como los huesos, determinados alimentos muy grasos, productos excesivamente salados o alimentos que puedan provocar atragantamiento. En nuestro artículo sobre alimentos prohibidos para perros puedes consultar con más detalle cuáles son los principales alimentos peligrosos para perros y qué hacer ante una posible ingestión.
¿Los perros son carnívoros?
Los perros pertenecen al orden de los carnívoros, pero eso no significa que únicamente puedan alimentarse de carne. El perro doméstico puede aprovechar nutrientes procedentes de diferentes ingredientes y puede consumir determinados alimentos de origen vegetal. Lo importante es que su alimentación habitual sea completa y equilibrada y que los alimentos adicionales no desplacen una parte importante de esa alimentación. Por eso, no es necesario convertir la comida humana en la base de su dieta para proporcionar variedad.
¿Cuánta comida humana puede comer un perro?
No existe una cantidad universal que sirva para todos los perros. Depende de su tamaño, peso, edad, actividad, estado de salud y de las calorías que aporte el alimento concreto. Como orientación general, los premios y alimentos que se añaden a una alimentación completa deberían mantenerse dentro de una proporción pequeña de la ingesta diaria. Una referencia habitual en nutrición veterinaria es que los premios y extras no superen aproximadamente el 10 % de las calorías diarias. Y ese 10 % no significa que tengamos que llenar ese porcentaje con comida humana: simplemente establece un límite orientativo para los extras.
¿Puedo darle las sobras de mi comida al perro?
Lo más recomendable es no utilizar las sobras de nuestra comida como parte habitual de su alimentación. El problema no es solamente el alimento principal, sino todo lo que puede llevar añadido: sal, aceite, salsas, especias, ajo, cebolla y otros ingredientes. Por ejemplo, un poco de pollo cocido sin sal ni condimentos puede ser una opción diferente a ofrecer al perro las sobras de un plato de pollo preparado con salsa. Si quieres ofrecer carne, pescado, huevo u otros alimentos, es mejor prepararlos específicamente para el perro y en cantidades adecuadas.
¿Puedo darle comida casera a mi perro?
Sí, pero hay una diferencia importante entre dar algún alimento casero de forma ocasional y alimentar al perro exclusivamente con comida preparada en casa. Una dieta casera completa debe estar correctamente formulada para cubrir las necesidades nutricionales del perro. No basta con combinar carne, arroz, verduras y algún suplemento de manera improvisada.
Si quieres que la comida casera sea la alimentación principal de tu perro, lo recomendable es hacerlo con asesoramiento veterinario, especialmente si el animal es cachorro, senior, está gestante o tiene alguna enfermedad.
¿Qué comida humana sí pueden comer los perros?
Hay bastantes alimentos que pueden ofrecerse ocasionalmente a perros sanos, siempre en cantidades adecuadas y preparados de forma sencilla. Algunos ejemplos son:
- Pollo cocido sin huesos, sal ni condimentos.
- Huevo completamente cocinado.
- Algunas frutas, como manzana sin semillas, arándanos o fresas.
- Algunas verduras, como zanahoria, calabaza o brócoli.
- Arroz cocido sencillo.
- Determinados pescados completamente cocinados y sin espinas.
La clave está en el alimento, la preparación y la cantidad. Por ejemplo, el pollo cocido puede ser adecuado, mientras que un plato de pollo con salsa, ajo, cebolla y mucha sal no lo sería.
¿Por qué mi perro prefiere la comida humana al pienso?
Esto ocurre con algunos perros y puede tener diferentes motivos. La comida humana suele resultar especialmente atractiva porque puede tener olores y sabores intensos, además de una textura diferente a la del pienso. Pero ofrecer continuamente algo más apetecible cada vez que rechaza el pienso puede terminar reforzando el comportamiento: el perro aprende que si no come su comida, quizá aparezca una alternativa más interesante.
Si tu perro está sano pero se ha acostumbrado a rechazar el pienso, puedes encontrar algunas estrategias prácticas en nuestro artículo Trucos para que tu perro coma pienso. Eso sí: si deja de comer de forma repentina, no debemos asumir que simplemente se ha vuelto caprichoso. Una pérdida de apetito también puede ser un signo de enfermedad.
¿La comida humana puede hacer que mi perro engorde?
Sí. Las calorías procedentes de premios, sobras y otros alimentos adicionales se suman a las de su alimentación habitual. Por eso, aunque demos cantidades aparentemente pequeñas, hacerlo varias veces al día puede acabar contribuyendo al aumento de peso. Esto es especialmente importante en perros con tendencia al sobrepeso o que necesitan controlar estrictamente su ingesta energética.
¿Qué pasa si mi perro come un alimento prohibido?
Depende del alimento, de la cantidad ingerida, del tamaño del perro y del tiempo transcurrido desde la ingestión. No debemos esperar a que aparezcan síntomas si sabemos que ha ingerido un alimento potencialmente tóxico, especialmente si se trata de chocolate, xilitol, uvas o pasas, cebolla o ajo, alcohol u otras sustancias peligrosas. Lo recomendable es contactar cuanto antes con un veterinario y proporcionar toda la información posible sobre qué ha comido, aproximadamente cuánto y cuándo. No debemos provocar el vómito por nuestra cuenta salvo que un profesional nos indique expresamente cómo hacerlo.
¿Cómo ofrecer comida humana a un perro de forma segura?
Si quieres darle algún alimento de nuestra dieta como premio ocasional, estas pautas pueden ayudarte:
- Comprueba primero que el alimento sea seguro para perros.
- Ofrécelo en una cantidad pequeña.
- Evita sal, ajo, cebolla, salsas y condimentos.
- Retira huesos, espinas, semillas o partes que puedan suponer un riesgo.
- Introduce alimentos nuevos poco a poco.
- Observa si aparecen vómitos, diarrea, gases u otras molestias.
- Ten en cuenta esas calorías dentro de su alimentación diaria.
- No sustituyas de forma habitual su alimento completo por sobras.
Comida humana para perros: ¿sí o no?
La respuesta correcta no es simplemente «sí» o «no». Algunos alimentos humanos pueden darse a los perros, pero otros son tóxicos y muchos no son adecuados para ofrecerlos habitualmente por su cantidad de grasa, sal, azúcar o calorías. Por eso, la mejor opción es que la alimentación principal del perro sea un alimento completo y equilibrado adaptado a sus necesidades. Los alimentos humanos seguros pueden reservarse para ocasiones concretas y en cantidades pequeñas. Y, sobre todo, conviene no confundir «no es tóxico» con «es bueno para mi perro». Son cosas muy diferentes.
Preguntas frecuentes sobre la comida humana para perros
Sí, algunos alimentos destinados al consumo humano pueden darse ocasionalmente a los perros, siempre que sean seguros, estén correctamente preparados y se ofrezcan en pequeñas cantidades.
Algunos ejemplos son pollo cocido sin condimentos, huevo cocinado, determinadas frutas y verduras y otros alimentos sencillos. Siempre deben considerarse un complemento y no sustituir una alimentación completa.
No es recomendable hacerlo habitualmente. Las sobras pueden contener demasiada grasa, sal, salsas, ajo, cebolla u otros ingredientes que no sean adecuados para el perro.
Puede ocurrir, especialmente cuando se introduce un alimento nuevo, se ofrece demasiada cantidad o el perro no lo tolera bien. Si la diarrea es intensa, persiste o aparece junto con otros síntomas, debe consultarse con un veterinario.
Sí, determinadas frutas y verduras son aptas para ellos en pequeñas cantidades. Sin embargo, hay que conocer cuáles son seguras y cómo ofrecerlas.
Un alimento completo y equilibrado para perros está formulado para cubrir sus necesidades nutricionales. Por eso, para la alimentación habitual del perro, resulta más sencillo utilizar un alimento completo adecuado a sus características que intentar equilibrar una dieta a base de sobras.
Resumen: ¿por qué no dar comida humana a los perros?
No es necesario eliminar absolutamente todos los alimentos humanos de la vida de nuestro perro. El problema está en darle nuestras sobras sin controlar qué contienen ni cuánto come. Una alimentación adecuada debe cubrir sus necesidades nutricionales y adaptarse a sus características. Algunos alimentos humanos pueden utilizarse como premios ocasionales, pero otros pueden ser tóxicos o causar problemas digestivos. Por eso, antes de compartir nuestro plato con él, debemos hacernos tres preguntas: ¿Es seguro para los perros? ¿Está preparado de forma adecuada? ¿La cantidad es apropiada? Si la respuesta es sí, puede existir un hueco para ese alimento dentro de una alimentación responsable. Si tenemos dudas, es mejor no ofrecérselo y consultar con un profesional.
