La tos de las perreras en perros es una enfermedad respiratoria frecuente y muy contagiosa que puede aparecer especialmente en lugares donde conviven muchos animales, como residencias, protectoras, parques o centros de adiestramiento. Aunque en muchos casos provoca una tos seca y persistente que desaparece en unos días o semanas, algunos perros pueden presentar síntomas más intensos. Conocer sus causas, síntomas y tratamiento ayuda a identificar cuándo es necesario acudir al veterinario.
¿Qué es la tos de las perreras?
La tos de las perreras, también conocida como traqueobronquitis infecciosa canina, es un proceso respiratorio que afecta principalmente a la tráquea y los bronquios. Puede estar causada por diferentes virus y bacterias. Entre los microorganismos que pueden participar se encuentra Bordetella bronchiseptica, aunque no existe un único agente responsable de todos los casos. La enfermedad se transmite fácilmente entre perros, principalmente mediante pequeñas gotas respiratorias que se expulsan al toser, estornudar o respirar.
¿Cuáles son las causas de la tos de las perreras?
La tos de las perreras puede tener un origen multifactorial. Diferentes agentes infecciosos pueden actuar de forma individual o conjuntamente.
Virus y bacterias
Entre los microorganismos relacionados con este proceso se encuentran diferentes virus respiratorios y bacterias como Bordetella bronchiseptica. La combinación de varios agentes puede favorecer una mayor irritación de las vías respiratorias.
Contacto con otros perros
El contacto estrecho entre perros facilita la transmisión de la enfermedad. Por este motivo, es especialmente frecuente en lugares donde se concentran muchos animales.
Estrés y factores ambientales
El estrés, los cambios bruscos de temperatura, una ventilación deficiente o la exposición a irritantes pueden favorecer la aparición de signos respiratorios o empeorar el cuadro.
Síntomas de la tos de las perreras
El signo más característico es una tos seca, fuerte y repetitiva. Los síntomas pueden variar dependiendo del perro y de los microorganismos implicados.
Tos seca
La tos suele aparecer de forma repentina y puede presentarse en episodios repetidos. En ocasiones parece que el perro intenta expulsar algo que tiene atascado en la garganta. Puede empeorar durante el ejercicio, cuando el perro se emociona o cuando se ejerce presión sobre la zona del cuello.
Arcadas después de toser
Después de un episodio de tos, algunos perros pueden presentar arcadas o intentar vomitar. Esto puede hacer que el cuadro se confunda con un problema digestivo.
Estornudos y secreción nasal
También pueden aparecer estornudos y secreción nasal, especialmente cuando existe afectación de las vías respiratorias superiores.
Fiebre y decaimiento
En los casos más leves, el estado general suele mantenerse relativamente bueno. Sin embargo, algunos perros pueden presentar fiebre, falta de apetito o decaimiento. Si aparece fiebre, es importante saber cuál es la temperatura normal en perros y cuándo puede considerarse elevada.
Dificultad para respirar
La dificultad respiratoria no es el signo típico de un cuadro leve. Si aparece respiración rápida, esfuerzo para respirar o dificultad respiratoria, es importante acudir al veterinario.
¿La tos de las perreras es contagiosa?
Sí. La tos de las perreras es altamente contagiosa entre perros. Un perro infectado puede transmitir los microorganismos responsables a otros animales, incluso antes de que los signos sean evidentes. Por ello, si un perro presenta tos, es recomendable limitar el contacto con otros perros hasta conocer la causa y seguir las indicaciones del veterinario.
¿Cómo se diagnostica la tos de las perreras?
El diagnóstico suele basarse en la historia clínica, los síntomas y la exploración física. El veterinario puede tener en cuenta si el perro ha estado recientemente en contacto con otros animales o en lugares con una elevada concentración de perros.
Exploración veterinaria
Durante la exploración se pueden valorar la respiración, la temperatura, los sonidos respiratorios y el estado general del animal.
Pruebas complementarias
En algunos casos pueden ser necesarias pruebas adicionales, especialmente si la tos es intensa, persiste durante mucho tiempo o existen otros signos. Las radiografías de tórax pueden ayudar a descartar neumonía u otras enfermedades respiratorias.
Tratamiento de la tos de las perreras
El tratamiento depende de la gravedad del cuadro y de la causa concreta. En muchos perros, especialmente cuando presentan síntomas leves, puede ser suficiente proporcionar reposo y controlar los síntomas mientras el organismo elimina la infección.
Reposo
Reducir el ejercicio y evitar situaciones que provoquen excitación puede ayudar a disminuir los episodios de tos.
Medicación
El veterinario puede recomendar medicamentos para aliviar determinados síntomas cuando sea necesario. Los antibióticos no son necesarios en todos los casos, ya que muchas infecciones respiratorias tienen un componente vírico. Su utilización debe determinarse según la valoración veterinaria.
Hidratación y cuidados
Mantener una buena hidratación y proporcionar un ambiente tranquilo puede favorecer la recuperación. También puede ser recomendable evitar el humo, polvo, aerosoles y otros irritantes respiratorios.
¿Cuánto dura la tos de las perreras?
En los casos leves, la tos puede desaparecer progresivamente en una o varias semanas. La duración depende de factores como el agente implicado, el estado inmunitario del perro y la presencia de complicaciones. Si la tos no mejora, empeora o aparece acompañada de otros síntomas, conviene consultar con el veterinario.
¿Se puede prevenir la tos de las perreras?
La vacunación puede ayudar a reducir el riesgo y la gravedad de determinadas infecciones respiratorias, aunque no elimina por completo la posibilidad de que un perro desarrolle tos. Además, es recomendable mantener unas buenas condiciones de higiene y ventilación y evitar el contacto estrecho con animales que presenten síntomas respiratorios.
¿Cuándo acudir al veterinario?
Es recomendable consultar con un veterinario cuando la tos es intensa, persistente o empeora con el paso de los días. La atención veterinaria es especialmente importante si aparecen:
- Dificultad para respirar.
- Fiebre.
- Decaimiento marcado.
- Falta de apetito.
- Secreción nasal abundante.
- Tos acompañada de signos de neumonía.
- Empeoramiento general del perro.
Los cachorros, perros mayores y animales con enfermedades previas pueden necesitar una valoración especialmente cuidadosa.
Preguntas frecuentes sobre la tos de las perreras
Los principales agentes responsables de la tos de las perreras afectan a los perros. El riesgo para las personas sanas es generalmente muy bajo, aunque determinados microorganismos pueden representar un riesgo mayor para personas inmunodeprimidas.
Sí. Las vacunas disponibles protegen frente a determinados agentes y pueden reducir el riesgo o la gravedad, pero no cubren todas las posibles causas de enfermedad respiratoria.
Durante la fase contagiosa conviene evitar el contacto con otros perros. Los paseos deben adaptarse al estado del animal y a las indicaciones del veterinario.
En muchos perros el cuadro es leve y se resuelve favorablemente. Sin embargo, puede complicarse y provocar problemas respiratorios más importantes, especialmente en animales vulnerables.
Conclusión
La tos de las perreras en perros es una enfermedad respiratoria frecuente y contagiosa que suele provocar una tos seca y persistente. Aunque muchos casos evolucionan favorablemente, es importante controlar la aparición de otros síntomas y consultar con el veterinario si el perro presenta dificultad para respirar, fiebre, decaimiento o si la tos no mejora. La prevención, la vacunación cuando esté indicada y evitar el contacto con animales enfermos pueden ayudar a reducir la transmisión.
