Muchas plantas que encontramos en casa, jardines, parques o zonas verdes pueden resultar perjudiciales para los perros si las ingieren. Sin embargo, no todas las plantas tóxicas tienen el mismo nivel de peligrosidad. Algunas provocan principalmente irritación de la boca o problemas digestivos, mientras que otras pueden afectar al corazón, el sistema nervioso o el hígado y provocar una intoxicación grave. Por eso, si sospechas que tu perro ha mordido o ingerido una planta que podría ser tóxica, es importante identificarla y consultar cuanto antes con un veterinario, especialmente si aparecen síntomas.
¿Por qué los perros comen plantas?
Los perros pueden morder o ingerir plantas por diferentes motivos. En cachorros, la exploración y la curiosidad pueden favorecer este comportamiento, pero también puede ocurrir en perros adultos. Que un perro coma hierba u ocasionalmente mordisquee una planta no significa necesariamente que tenga estrés, ansiedad o algún problema de conducta. El riesgo está en que algunas plantas contienen sustancias capaces de provocar irritación, alteraciones gastrointestinales, neurológicas, hepáticas o cardíacas. Por eso, si tienes plantas en casa o jardín, conviene comprobar si son seguras para los animales.
Plantas tóxicas para perros más comunes
La toxicidad depende de la especie vegetal, la parte ingerida, la cantidad y el propio animal. Entre las plantas que pueden resultar peligrosas encontramos las siguientes.
Adelfa
La adelfa (Nerium oleander) es una de las plantas que merece especial precaución. Contiene glucósidos cardíacos que pueden alterar la función del corazón. La ingestión puede provocar vómitos, diarrea, debilidad y alteraciones del ritmo cardíaco, y las intoxicaciones graves pueden ser potencialmente mortales. Es una planta que debe mantenerse completamente fuera del alcance de los perros.
Azalea y rododendro
Las azaleas y los rododendros pueden provocar babeo, vómitos, diarrea, debilidad y alteraciones cardíacas o neurológicas. En intoxicaciones graves pueden aparecer dificultad respiratoria, convulsiones o coma.
Palma de sagú o cica
La palma de sagú (Cycas revoluta y otras cícadas) es especialmente peligrosa para los perros. Todas sus partes pueden ser tóxicas y las semillas son especialmente peligrosas. La intoxicación puede provocar vómitos y diarrea y, en casos graves, daño hepático, alteraciones neurológicas y fallo hepático.
Tejo
El tejo (Taxus spp.) contiene sustancias tóxicas capaces de afectar al sistema cardiovascular y nervioso. Puede producir temblores, falta de coordinación, dificultad respiratoria, colapso y alteraciones graves del ritmo cardíaco.
Dieffenbachia
La dieffenbachia contiene cristales de oxalato cálcico insolubles. Al masticarla puede provocar dolor e irritación intensa en la boca, babeo, vómitos y dificultad para tragar. En exposiciones más importantes puede aparecer inflamación de la lengua y la garganta.
Philodendron
Los philodendron también contienen oxalatos cálcicos insolubles. Su ingestión puede causar irritación de la boca, babeo, arcadas, vómitos y dificultad para tragar. En casos graves puede producirse inflamación de las vías respiratorias.
Poto
El poto o Epipremnum aureum pertenece al mismo grupo de plantas con oxalatos cálcicos insolubles. Masticarlo puede provocar irritación de la boca y el aparato digestivo, babeo, vómitos y dificultad para tragar.
Costilla de Adán
La Monstera deliciosa, conocida como costilla de Adán, también contiene oxalatos cálcicos insolubles. Su ingestión puede producir irritación de la boca, babeo, vómitos y dificultad para tragar.
Hiedra
Algunas especies de hiedra pueden resultar tóxicas para los perros y provocar principalmente irritación y problemas gastrointestinales. Por eso, si tu perro tiene acceso a plantas trepadoras en casa o jardín, conviene comprobar previamente su especie.
Aloe vera
El aloe vera necesita una explicación especial. El principal problema se encuentra en el látex de las hojas, que puede provocar diarrea y, en algunos casos, vómitos y otras alteraciones. Por tanto, no debemos asumir que toda la planta de aloe es segura para un perro simplemente porque el gel interior se utiliza habitualmente en productos para personas.
Ricino
Las semillas del ricino (Ricinus communis) contienen sustancias muy tóxicas. La ingestión puede provocar problemas gastrointestinales y alteraciones neurológicas graves, por lo que debe mantenerse fuera del alcance de los animales.
Ciclamen
El ciclamen aparece entre las plantas potencialmente tóxicas para los animales. El riesgo y los signos dependen de la cantidad y de la parte de la planta ingerida.
Dedalera
La dedalera contiene glucósidos cardíacos y puede provocar alteraciones importantes del ritmo cardíaco si se ingiere.
Otras plantas que pueden ser peligrosas
Existen muchas otras especies potencialmente tóxicas. Entre ellas encontramos:
- Cica o palma de sagú
- Adelfa
- Azalea y rododendro
- Tejo
- Dedalera
- Ricino
- Ciclamen
- Kalanchoe
- Poto
- Philodendron
- Dieffenbachia
- Monstera
- Algunas especies de ficus
- Algunas especies de lirios
- Otras plantas ornamentales y de jardín
La lista no es exhaustiva y el nombre común puede llevar a confusión, por lo que ante una posible ingestión es mucho más útil identificar la planta concreta. La ASPCA mantiene una base específica de plantas tóxicas y no tóxicas para perros.
¿Y los lirios son tóxicos para los perros?
Aquí corregiría expresamente el artículo actual. No debemos trasladar a los perros la toxicidad renal de los lirios que conocemos en gatos. Los lirios son especialmente peligrosos para los gatos porque determinadas especies pueden provocar insuficiencia renal grave. En perros, algunas plantas llamadas lirios pueden producir principalmente molestias gastrointestinales u otros efectos dependiendo de la especie. Por eso, si un perro ingiere una planta identificada como lirio, hay que identificar la especie concreta y consultar con un veterinario, especialmente si aparecen síntomas.
Plantas de Navidad tóxicas para perros
Algunas plantas relacionadas con la Navidad también pueden representar un riesgo. Entre ellas están:
- Flor de Pascua
- Muérdago
- Acebo
La flor de Pascua suele estar sobrevalorada en cuanto a su peligrosidad: su savia puede provocar irritación gastrointestinal, pero normalmente no se considera una de las plantas ornamentales más peligrosas. El muérdago y el acebo también pueden provocar problemas después de su ingestión y deben mantenerse fuera del alcance de los perros. Tenemos un artículo específico sobre este tema: plantas de Navidad tóxica para perros.
¿Qué síntomas puede provocar una intoxicación por plantas?
Los síntomas dependen mucho de la especie vegetal y de la cantidad ingerida. Los más habituales pueden incluir:
- Babeo excesivo
- Irritación o dolor en la boca
- Vómitos
- Diarrea
- Dolor abdominal
- Dificultad para tragar
- Debilidad
- Falta de coordinación
- Temblores
- Alteraciones del ritmo cardíaco
- Dificultad para respirar
En determinadas intoxicaciones pueden aparecer convulsiones, colapso, alteraciones hepáticas o cardíacas y otros signos graves.
¿Cuándo es una urgencia?
Debes buscar atención veterinaria urgente si después de ingerir una planta tu perro presenta:
- Dificultad para respirar.
- Inflamación importante de la lengua o garganta.
- Convulsiones.
- Colapso.
- Debilidad intensa.
- Temblores importantes.
- Vómitos repetidos.
- Alteraciones graves del comportamiento.
¿Qué hacer si mi perro come una planta tóxica?
Si sospechas que tu perro ha ingerido una planta potencialmente tóxica:
1. Identifica la planta
Si puedes hacerlo de forma segura, haz una fotografía de la planta o conserva una pequeña muestra para enseñársela al veterinario. También puede ser útil saber qué parte ha ingerido y aproximadamente cuándo ocurrió.
2. Contacta con un veterinario
No esperes necesariamente a que aparezcan síntomas. La gravedad depende de la especie, la cantidad ingerida y el estado del perro, por lo que un profesional debe valorar cada exposición.
3. No provoques el vómito por tu cuenta
No hagas vomitar a tu perro salvo que un veterinario te indique expresamente que debes hacerlo. En determinadas intoxicaciones, provocar el vómito puede ser contraproducente.
4. Retira el acceso a la planta
Aparta al perro de la planta para evitar que continúe ingiriéndola.
5. Sigue las indicaciones veterinarias
El tratamiento depende completamente de la sustancia implicada. Puede ser necesario controlar los síntomas, administrar fluidos, realizar pruebas o mantener al animal bajo observación.
¿Cómo prevenir una intoxicación por plantas?
La prevención es especialmente importante si tu perro tiene tendencia a morder o comer plantas.
- Comprueba si las plantas de casa son seguras para perros.
- Evita colocar plantas potencialmente tóxicas a su alcance.
- Vigila el acceso al jardín.
- Enseña a tu perro a no coger plantas durante los paseos mediante educación basada en refuerzo.
- Ten especial cuidado con semillas, bulbos y frutos.
- No dejes restos de poda accesibles.
- Si compras una planta nueva, identifica primero su especie y comprueba su toxicidad.
La ASPCA también recomienda tener especial precaución con plantas como la cica, azaleas, rododendros, adelfas y dedaleras.
Preguntas frecuentes sobre plantas tóxicas para perros
Entre las plantas que pueden producir intoxicaciones graves se encuentran la adelfa, el tejo, las cícadas o palma de sagú, la azalea y algunas plantas con glucósidos cardíacos.
El aloe puede causar problemas si se ingiere, especialmente por el látex presente en las hojas, que puede provocar diarrea y vómitos.
No está entre las plantas ornamentales de mayor toxicidad. Su savia puede irritar el aparato digestivo y provocar síntomas como vómitos o diarrea, por lo que aun así conviene evitar que el perro la ingiera.
Haz una fotografía o conserva una muestra de la planta, si es seguro hacerlo, y contacta con tu veterinario. No esperes a que aparezcan síntomas si sospechas que puede tratarse de una especie muy tóxica.
Conclusión
No todas las plantas tóxicas para perros producen el mismo tipo de intoxicación. Algunas provocan principalmente irritación gastrointestinal, mientras que otras pueden afectar al corazón, el sistema nervioso o el hígado. Por eso, si tu perro ingiere una planta que no puedes identificar o que sabes que puede ser tóxica, lo más importante es identificarla y consultar rápidamente con un veterinario.