¿Alguna vez has pensado que tu perro intenta decirte lo que necesita? Aunque los perros no hablan como las personas, sí pueden aprender a comunicarse mediante diferentes señales. Uno de los experimentos que más llamó la atención fue el de Stella, una perrita que aprendió a utilizar botones asociados a palabras para comunicarse con su familia. Pero ¿realmente Stella podía «hablar»? ¿Qué hay detrás de estos botones de comunicación para perros? Te lo contamos.
¿Los perros pueden hablar como los humanos?
Los perros no utilizan un lenguaje hablado como el nuestro. Sin embargo, son capaces de aprender asociaciones entre sonidos, palabras, gestos y determinadas situaciones, además de comunicarse mediante vocalizaciones, posturas corporales, expresiones faciales y otros comportamientos. Por eso, cuando hablamos de perros que «hablan» mediante botones, es importante entender que el término se utiliza de forma coloquial. Pulsar un botón asociado a una palabra no significa que el perro esté utilizando el lenguaje humano de la misma manera que una persona. Los botones pueden formar parte de un sistema de comunicación entrenado en el que el perro aprende que determinadas señales tienen consecuencias concretas.
¿Quién es Stella, la perrita que utilizaba botones para comunicarse?
Stella se hizo conocida en Internet gracias al trabajo de su tutora, Christina Hunger, terapeuta del lenguaje, que comenzó a enseñarle a utilizar botones que reproducían palabras. La experiencia comenzó cuando Stella era muy pequeña. Hunger colocó un botón relacionado con «afuera» y lo utilizaba de forma constante cuando iban a salir o abrían la puerta. Con el tiempo, Stella aprendió a pulsar ese botón cuando quería salir. A partir de ahí fueron incorporando nuevas palabras y el panel de comunicación fue creciendo.
¿Cómo funciona un panel de botones para perros?
La idea es relativamente sencilla: cada botón reproduce una palabra o señal determinada cuando el perro lo pulsa con la pata o el hocico. Por ejemplo, un panel puede incluir botones asociados a:
- «Agua».
- «Comer».
- «Jugar».
- «Afuera».
- «Paseo».
- «No».
- «Adiós».
El aprendizaje consiste en que el perro vaya asociando una determinada señal con una palabra y con lo que ocurre después. Por ejemplo, si cada vez que la persona dice «afuera» pulsa un botón y después abre la puerta, el perro puede aprender progresivamente esa asociación. La ubicación de los botones también puede mantenerse estable para facilitar el aprendizaje.
¿Cuántas palabras aprendió Stella?
Según explicó su dueña en los primeros años del experimento, Stella llegó a utilizar decenas de botones asociados a diferentes palabras. Además de palabras relacionadas con necesidades básicas, se documentaron combinaciones de botones que su familia interpretaba como peticiones o expresiones relacionadas con diferentes situaciones. Uno de los episodios que más llamó la atención fue cuando Stella utilizó una combinación de botones relacionada con «Jake», «querer» y «venir», que su dueña interpretó como que echaba de menos a su pareja. También utilizó posteriormente el botón relacionado con «feliz» cuando él regresó. Estos episodios resultaron muy llamativos, pero la interpretación del significado exacto de las combinaciones debe hacerse con cautela.
¿Los perros entienden realmente las palabras de los botones?
Esta es probablemente la parte más interesante. Que un perro pulse un botón correctamente puede demostrar que ha aprendido una asociación entre una señal y una consecuencia, pero no basta por sí solo para demostrar que comprende el lenguaje de la misma manera que una persona. Además, cuando un perro utiliza varias señales consecutivas, resulta complicado saber exactamente qué significado atribuye a esa combinación. Por eso, es importante diferenciar entre:
- Aprender una asociación: relacionar un botón con una determinada palabra o situación.
- Comunicarse: utilizar una señal para provocar una respuesta o expresar una necesidad.
- Utilizar un lenguaje complejo: comprender y combinar símbolos siguiendo reglas similares a las del lenguaje humano.
El caso de Stella es interesante precisamente porque plantea preguntas sobre hasta dónde pueden llegar las capacidades de aprendizaje y comunicación de los perros, pero no demuestra que los perros hayan desarrollado un lenguaje humano.
¿Se puede enseñar a un perro a utilizar botones?
Sí, un perro puede aprender asociaciones entre determinados botones y situaciones, siempre que el entrenamiento sea progresivo y adecuado para él. Si quieres probar este tipo de comunicación, lo importante es empezar de forma sencilla.
Empieza con palabras relacionadas con situaciones habituales
Puedes comenzar con señales que tengan un significado muy claro para el perro, como salir, comer, jugar o agua.
Utiliza siempre las mismas palabras
La constancia facilita que el perro pueda establecer asociaciones.
Relaciona la palabra con la situación
Si utilizas un botón asociado a «paseo», por ejemplo, puedes pulsarlo cuando vayas a salir a pasear.
Dale tiempo para aprender
No todos los perros aprenderán al mismo ritmo ni mostrarán interés por este tipo de comunicación. Además, no es necesario que todos los perros utilicen botones. Los perros ya disponen de muchas formas naturales de comunicarse con nosotros.
¿Los botones hacen que los perros hablen?
No exactamente. Los llamados «perros que hablan con botones» no están hablando en el sentido humano de la palabra. Están utilizando un sistema de señales aprendido para comunicarse con las personas. El interés de estos experimentos está en estudiar qué pueden aprender los perros y cómo pueden utilizar diferentes señales para conseguir determinados objetivos. Por eso, es más preciso hablar de comunicación mediante botones que de perros capaces de hablar.
Stella y lo que nos enseña sobre los perros
La historia de Stella llamó la atención porque nos recuerda que los perros son animales capaces de aprender asociaciones complejas y de comunicarse con nosotros de muchas maneras. Sin embargo, también es importante no interpretar automáticamente cada pulsación como una frase o pensamiento humano. La comunicación entre perros y personas va mucho más allá de los botones: nuestros perros utilizan su cuerpo, sus vocalizaciones, sus expresiones y su comportamiento para transmitir información. Si quieres aprender a interpretar mejor estas señales, puedes leer nuestro artículo sobre Emociones en los perros. También puedes descubrir otras curiosidades en Curiosidades de los perros.
Preguntas frecuentes sobre los perros y los botones
Sí. Los perros pueden aprender asociaciones entre palabras, señales, objetos y determinadas acciones o situaciones. La capacidad de aprendizaje varía de un perro a otro.
No necesariamente. Algunos perros pueden aprender este tipo de sistema, mientras que otros pueden no mostrar interés o tener dificultades para utilizarlo.
Pueden utilizarse como una herramienta de comunicación entrenada para determinadas necesidades o situaciones, aunque no sustituyen las formas naturales de comunicación del perro.
No en el sentido humano. Stella utilizaba botones asociados a palabras y su familia interpretaba las combinaciones como formas de comunicación.
En resumen
Los perros no hablan como los humanos, pero sí pueden aprender diferentes formas de comunicarse con nosotros. El caso de Stella y su panel de botones se convirtió en uno de los ejemplos más conocidos de este tipo de experimentos. Más que demostrar que los perros pueden hablar, su historia nos invita a preguntarnos qué son capaces de aprender y hasta dónde podemos mejorar nuestra comunicación con ellos.