El estreñimiento en perros consiste en una evacuación difícil, dolorosa o menos frecuente de lo habitual, con heces que suelen ser secas y duras. Puede aparecer por causas relativamente sencillas, como ingerir determinados alimentos u objetos, pero también puede estar relacionado con enfermedades, dolor, alteraciones neurológicas, problemas de próstata u obstrucciones. Si tu perro hace esfuerzos repetidos para defecar, no consigue hacerlo, tiene dolor, vómitos, está decaído o presenta el abdomen doloroso, es importante consultar con un veterinario.
¿Qué es el estreñimiento en perros?
El estreñimiento es la dificultad o disminución de la evacuación de las heces. Cuando las heces permanecen demasiado tiempo en el colon, este continúa absorbiendo agua y pueden volverse cada vez más secas, duras y difíciles de expulsar. En algunos casos, el perro consigue eliminar únicamente pequeñas cantidades de heces muy duras. También puede aparecer una pequeña cantidad de material líquido alrededor de una masa fecal retenida, algo que puede confundirse con diarrea. Cuando el estreñimiento es muy intenso y el perro no puede evacuar las heces retenidas, hablamos de obstipación. Si existe una dilatación y pérdida de motilidad del colon asociada a una retención prolongada, puede desarrollarse un megacolon.
¿Cuántas veces al día debe hacer caca un perro?
No existe un número exacto de deposiciones que sea normal para todos los perros. La frecuencia puede variar según la alimentación, cantidad de comida, edad, actividad y características individuales. Muchos perros defecan al menos una vez al día, pero lo más importante es conocer el patrón habitual de tu perro y detectar cambios. Por ejemplo, si normalmente defeca todos los días y de repente empieza a hacer esfuerzos repetidos, produce heces muy secas o deja de defecar, merece atención. No conviene utilizar únicamente el número de horas o días sin defecar para determinar si existe estreñimiento: los síntomas y el estado general del perro también son importantes.
¿Cómo se produce el estreñimiento?
El colon absorbe agua de las heces antes de que sean expulsadas. Si estas permanecen demasiado tiempo en el intestino grueso, pueden endurecerse y resultar más difíciles de eliminar. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando el perro ingiere materiales poco digestibles, está deshidratado, siente dolor al defecar o existe algún problema que dificulta el tránsito intestinal o la salida de las heces. En los casos prolongados puede producirse una acumulación importante de materia fecal. En situaciones graves y persistentes, el colon puede dilatarse y perder capacidad para mover correctamente las heces.
Causas del estreñimiento en perros
Las causas del estreñimiento canino son variadas y no siempre tienen relación directa con la alimentación.
Alimentación y objetos ingeridos
Algunas de las causas relacionadas con la alimentación o con lo que el perro ingiere son:
- Comer huesos u otros materiales difíciles de digerir.
- Ingerir objetos o cuerpos extraños.
- Cambios bruscos de alimentación.
- Comer determinados materiales vegetales.
- Ingerir basura u otros alimentos inadecuados.
- No consumir suficiente agua.
- Una alimentación que no se adapte a las necesidades concretas del perro.
- Los huesos y otros materiales duros pueden mezclarse con las heces y dificultar su eliminación.
Falta de actividad
Una actividad física insuficiente puede contribuir al estreñimiento en algunos perros, aunque no debe considerarse la causa de todos los casos. Si un perro deja de hacer ejercicio porque tiene dolor, por ejemplo debido a un problema ortopédico, ambas situaciones pueden estar relacionadas.
Dolor o problemas para adoptar la postura de defecación
Algunos perros pueden evitar o tener dificultades para defecar cuando hacerlo resulta doloroso. Esto puede ocurrir con determinados problemas ortopédicos, lesiones de la pelvis o enfermedades que afectan a la zona rectal o anal.
Enfermedades y alteraciones intestinales
El estreñimiento también puede estar relacionado con:
- Obstrucciones.
- Alteraciones del colon.
- Masas o tumores.
- Estrechamientos del recto.
- Megacolon.
- Problemas neurológicos.
- Alteraciones de los nervios que controlan el colon.
- Algunas alteraciones hormonales o metabólicas.
- Enfermedades de la próstata.
- Lesiones o alteraciones de la pelvis.
Por eso, un estreñimiento recurrente o que no responde a las medidas indicadas por el veterinario requiere investigar cuál es la causa.
Medicamentos
Algunos medicamentos pueden producir estreñimiento como efecto secundario. Si tu perro ha empezado un tratamiento recientemente y coincide con la aparición del problema, informa al veterinario. No suspendas ni modifiques un medicamento por tu cuenta.
Síntomas de estreñimiento en perros
Los principales síntomas de estreñimiento en perros son:
- Hace esfuerzos repetidos para defecar y no consigue hacerlo.
- Adopta la postura para hacer caca varias veces.
- Expulsa pequeñas cantidades de heces muy secas o duras.
- Las heces pueden ser más pequeñas de lo habitual.
- Puede mostrar dolor o quejarse al intentar defecar.
- Puede tener el abdomen tenso o doloroso.
- Puede aparecer pérdida de apetito.
- Puede estar decaído.
- En casos más importantes puede presentar vómitos. Puedes consultar nuestro artículo sobre vómitos en perros.
- Puede perder peso si el problema es prolongado.
- En ocasiones puede expulsar una pequeña cantidad de material líquido o moco alrededor de las heces retenidas.
¿Mi perro está estreñido o simplemente no ha hecho caca?
No hacer deposiciones durante un periodo determinado no significa automáticamente que exista estreñimiento. Lo más característico es que exista dificultad para evacuar: el perro intenta defecar repetidamente, hace fuerza y produce poco o nada, o las heces que consigue expulsar son especialmente secas y duras. Además, hay que diferenciar el estreñimiento de otros problemas que pueden hacer que el perro adopte una postura repetidamente, especialmente si no está claro si intenta defecar u orinar.
¿Cuándo es preocupante el estreñimiento en perros?
Consulta con un veterinario si tu perro:
- Hace esfuerzos repetidos y no consigue defecar.
- Presenta dolor importante.
- Tiene el abdomen distendido o doloroso.
- Vomita.
- Está muy decaído o débil.
- Ha perdido el apetito.
- Tiene sangre en las heces.
- Ha ingerido huesos, objetos u otro material que pueda causar una obstrucción.
- Presenta estreñimiento de forma repetida.
- Tiene una enfermedad previa que pueda favorecer el estreñimiento.
- Lleva un tiempo sin defecar y su estado general está empeorando.
Un perro que no puede evacuar y además presenta vómitos, dolor abdominal, decaimiento o distensión abdominal necesita valoración veterinaria con mayor urgencia.
¿Qué hacer si mi perro está estreñido?
Si sospechas que tu perro está estreñido, lo más importante es valorar por qué ocurre antes de intentar solucionarlo por tu cuenta.
Mantén agua disponible
El perro debe tener acceso a agua fresca. La hidratación es importante porque las heces retenidas pueden perder agua y endurecerse.
Evita huesos y objetos que pueda ingerir
No permitas que el perro tenga acceso a huesos, basura u otros objetos que puedan mezclarse con las heces o provocar una obstrucción.
No administres laxantes por tu cuenta
No es recomendable utilizar laxantes, enemas, supositorios o medicamentos para humanos sin que hayan sido indicados por un veterinario. Antes de utilizar determinados tratamientos es necesario descartar una obstrucción, y algunos laxantes pueden ser inadecuados si el perro está deshidratado.
¿Puede ayudar la fibra?
En determinados casos, el veterinario puede recomendar un cambio de alimentación o una dieta con un contenido específico de fibra. Pero más fibra no siempre es la solución. Dependiendo de la causa, algunos perros pueden necesitar una dieta diferente, medicación u otro tratamiento. Además, el perro debe estar adecuadamente hidratado cuando se utiliza fibra para tratar el estreñimiento.
Diagnóstico del estreñimiento en perros
Para averiguar la causa del estreñimiento, el veterinario tendrá en cuenta la historia clínica y realizará una exploración física. Puede ser necesario realizar:
- Palpación abdominal.
- Exploración rectal.
- Radiografías abdominales.
- Análisis de sangre.
- Análisis de orina.
- Ecografía abdominal.
- Otras pruebas en función de la sospecha clínica.
Las radiografías pueden ayudar a determinar la cantidad de materia fecal retenida y detectar determinados cuerpos extraños u otras alteraciones. En casos prolongados, recurrentes o complicados pueden ser necesarias pruebas adicionales.
Tratamiento del estreñimiento en perros
El tratamiento del estreñimiento en perros depende de la causa y de la gravedad. En casos leves, el veterinario puede recomendar modificaciones de la alimentación, aumentar el acceso al agua o utilizar un tratamiento específico. Cuando existe una acumulación importante de heces, pueden ser necesarios enemas o la extracción de las heces retenidas por parte del veterinario. En algunos casos se necesita sedación o anestesia. Si existe una obstrucción, una masa, una alteración estructural o un problema grave del colon, será necesario tratar la causa subyacente y, en determinadas situaciones, recurrir a cirugía.
Estreñimiento, obstipación y megacolon: ¿son lo mismo?
No exactamente.
- Estreñimiento: dificultad o disminución de la evacuación de heces, que suelen ser secas y duras.
- Obstipación: forma grave de estreñimiento en la que el perro no consigue evacuar la masa fecal retenida.
- Megacolon: dilatación y disminución de la capacidad de movimiento del colon. Puede aparecer como consecuencia de problemas prolongados, aunque también puede tener otras causas.
¿Cómo prevenir el estreñimiento en perros?
No todos los casos pueden prevenirse, especialmente cuando existe una enfermedad subyacente, pero algunas medidas pueden ayudar:
- Proporcionar siempre acceso a agua fresca.
- Ofrecer una alimentación adecuada para sus necesidades.
- Evitar cambios bruscos de dieta.
- Impedir que ingiera huesos, basura u objetos.
- Mantener una actividad física adecuada para su edad y condición.
- Vigilar cambios en sus deposiciones.
- Consultar al veterinario si el estreñimiento se repite.
En perros con estreñimiento recurrente, la prevención dependerá especialmente de identificar y controlar la causa.
Preguntas frecuentes sobre el estreñimiento en perros
No existe un número de horas que permita diagnosticar por sí solo un estreñimiento. Si tu perro no defeca y además hace esfuerzos, tiene dolor o presenta otros síntomas, debes consultar con un veterinario. Si simplemente ha cambiado su frecuencia habitual, también conviene vigilarlo y consultar si el problema persiste.
Puede existir estreñimiento, pero también una obstrucción, una alteración del recto, dolor al defecar u otro problema. Si realiza esfuerzos repetidos sin conseguir evacuar, es recomendable que lo valore un veterinario.
Sí. Los perros con estreñimiento importante pueden presentar vómitos, pérdida de apetito, decaimiento y molestias abdominales. Cuando el estreñimiento aparece junto con vómitos, la valoración veterinaria cobra especial importancia.
No es recomendable administrar laxantes, enemas o medicamentos sin conocer la causa. El veterinario puede recomendar cambios dietéticos, fibra, medicamentos u otros tratamientos dependiendo del caso.
Sí. Los huesos y otros materiales duros o poco digestibles pueden mezclarse con las heces y dificultar su eliminación, e incluso contribuir a una obstrucción.
Puede ser leve y resolverse fácilmente, pero también puede ser consecuencia de una obstrucción, una enfermedad, una alteración neurológica, un problema de próstata o una enfermedad del colon. Por eso, la gravedad depende de la causa.
Conclusión
El estreñimiento en perros suele manifestarse mediante dificultad para defecar, esfuerzos repetidos y heces secas o duras. Aunque muchos casos tienen una evolución favorable, no conviene asumir que siempre se debe a falta de fibra, agua o ejercicio. Cuando el problema es recurrente, el perro no consigue evacuar o aparecen vómitos, dolor, decaimiento, pérdida de apetito o distensión abdominal, es importante acudir al veterinario para determinar la causa y establecer el tratamiento adecuado.
